La innovación arquitectónica ha llegado a San Bento do Sul, en el norte de Santa Catarina, Brasil. En 2026, Sandro Gilberto Jankoski sorprendió a la comunidad al construir una casa usando bolsas de papas y tierra. Este proyecto, que desafía las normas tradicionales de construcción, se destaca por su enfoque en la sustentabilidad y el bajo impacto ambiental. Sandro aprovechó materiales del entorno, eliminando así la necesidad de transportar elementos externos, reduciendo su huella de carbono.
La construcción, que tardó aproximadamente un año en completarse, empleó el método superadobe. Este sistema utiliza sacos de polipropileno rellenos de tierra compactada. Los sacos, cortados en tramos de 15 metros, se apilaron y moldearon meticulosamente. Esta técnica no solo aseguró la estabilidad estructural, sino que también permitió a Sandro levantar las paredes sin la necesidad de ladrillos convencionales ni hormigón. Con un sistema de drenaje efectivo y una capa superior de techo verde, la casa logró un aislamiento térmico y acústico ejemplar.
Innovación y Autosuficiencia en Construcción
Un aspecto notable de esta obra es su integración con el entorno natural. Toda la tierra utilizada provino del terreno mismo, lo que garantizó una cohesión total con el paisaje circundante. Además, Sandro construyó un almacén subterráneo para conservar alimentos y semillas, y brindar un refugio seguro en caso de emergencia, subrayando la autosuficiencia del diseño.
La estructura, parcialmente incrustada en un barranco, aprovechó el aislamiento natural de la tierra. Este diseño bioclimático aseguró una temperatura interna estable, protegiendo eficientemente a los ocupantes de las variaciones climáticas externas. Como resultado, la vivienda se mantiene fresca en días cálidos y cálida en jornadas frías, todo sin necesidad de sistemas de calefacción o refrigeración convencionales.
Un Techo Verde que Revoluciona
El uso de un techo verde sobresale no solo por su función práctica, sino también por su valor estético. Este techo, cubierto de césped y plantas como la vid, actúa como una barrera adicional contra las inclemencias del tiempo, además de enriquecer la biodiversidad local. La capa vegetal minimiza la pérdida de calor, mejorando el confort de la vivienda.
A diferencia de otros proyectos similares, que suelen ser levantados mediante esfuerzos comunitarios, Sandro llevó a cabo la construcción de manera casi artesanal, destacando tanto por su innovación como por su capacidad de trabajo individual. La obra, aunque diseñada como residencia, es actualmente un espacio destinado a ceremonias espirituales, lo que demuestra su funcionalidad multifacética.
Para concluir, Sandro Gilberto Jankoski ha desafiado los límites de la construcción sostenible con su casa de superadobe en San Bento do Sul. Este innovador enfoque en el uso de materiales alternativos promete inspirar a futuras generaciones de arquitectos y constructores, marcando un hito en la integración de la construcción con la naturaleza. A medida que nuevas técnicas sustentables surgen, ejemplos como el de Sandro ofrecen un camino hacia un futuro más verde y eficiente. En el año 2026, su obra sigue siendo un ejemplo vivo de cómo la innovación y la imaginación pueden transformar nuestras prácticas constructivas.













