Mientras Europa enfrenta temperaturas sofocantes, Corea del Norte ha sugerido un antiguo remedio: la sopa de carne de perro. En un contexto donde Pyongyang registró 36,7°C el 6 de agosto de 2026, una cifra sin precedentes, el régimen promueve consumir este platillo tradicional como una manera efectiva de combatir el calor. Esta recomendación ha generado curiosidad, especialmente considerando que en Europa la preocupación principal gira en torno a cómo superar las olas de calor extremo.
¿Qué Sugiere Corea para Enfrentar el Calor?
El diario oficial norcoreano, Rodong Sinmun, ha publicado recientemente consejos para lidiar con las altas temperaturas al centrarse en la alimentación. Entre sus sugerencias destaca la sopa de carne de perro, un plato que históricamente se asocia a la temporada de verano en Corea. Además de este alimento, también recomienda frutas y vegetales refrescantes como la sandía y el pepino, así como una variedad de sopas y mingas calóricos que se cree ayudan a fortalecer el cuerpo en los días más calurosos del año conocidos como sambok.
El Papel de la Tradición en la Dieta Norcoreana
La sopa de carne de perro no es la única recomendación tradicional. Otro platillo sugerido es el samgyetang, una sopa de pollo acompañada de ginseng y arroz glutinoso, que se ha convertido en una elección popular durante esta temporada. Los restaurantes en Pyongyang han experimentado un aumento de comensales en busca de estos platos con la esperanza de mitigar los efectos del calor extremo. Estas costumbres alimentarias resaltan cómo las tradiciones locales influyen en las formas de enfrentar los desafíos climáticos.
Comparación con las Medidas Occidentales
Mientras en Europa se aplican medidas como restricciones hídricas y consejos para evitar salir durante las horas de más calor, Corea del Norte enfatiza prácticas alimentarias basadas en tradiciones ancestrales. Esta diferencia en las estrategias resalta los contrastes culturales en la adaptación climática. Las autoridades occidentales enfocan sus esfuerzos en la infraestructura y el ahorro energético, mientras que en Corea del Norte se promueven alternativas que tienen sus raíces en la cultura y tradición del país.
A pesar del calor inusual de este año, no se han reportado cifras oficiales de afectaciones directas debido al calor en Corea del Norte. Sin embargo, el rigor de las temperaturas en la región y el enfoque del régimen en mantenerse fiel a sus costumbres sugieren una apertura a combinar prácticas tradicionales con la realidad climática actual.
En conclusión, el enfoque de Corea del Norte durante estas temperaturas récord sigue siendo un reflejo de su compromiso con las prácticas culturales tradicionales. Esta estrategia, en contraste con las medidas tecnológicas occidentales, continúa siendo evaluada en su efectividad. A medida que las olas de calor persisten, las próximas semanas revelarán más sobre cómo estas recomendaciones influyen en el bienestar de la población norcoreana y su adaptación al clima extremo.













