A los 67 años, Laurent Martin terminó uno de los proyectos más ambiciosos de su vida: un teatro al aire libre construido prácticamente con sus propias manos en el jardín de su casa, en Espanels, una pequeña localidad de la comuna de Tréjouls, en el departamento de Tarn-et-Garonne, en el suroeste de Francia.
La obra comenzó aproximadamente un año antes y fue concluida a finales de agosto. Para hacerla posible, Martin tuvo que mover unas 200 toneladas de roca, además de preparar el terreno y levantar la estructura inspirada en los espacios escénicos de la Antigüedad.
Una decisión que comenzó con un viaje
La historia detrás del teatro comenzó cerca de una década antes. Martin y su esposa viajaban en automóvil hacia Moissac, también en Tarn-et-Garonne, cuando quedaron impresionados por el paisaje de la región.
El impacto fue suficiente para que, al regresar a París, Martin comenzara a buscar propiedades en la zona. Una semana después, la pareja ya había decidido comprar una casa. En el verano de 2016 llegaron a su segunda residencia en Espanels.
Desde entonces, el vínculo con el lugar se hizo cada vez más fuerte. Martin, que anteriormente había vivido en Toulon y en la región parisina, mantiene una relación estrecha con la música y organiza festivales en la región.
De la pasión por la música a un teatro en el jardín
El proyecto surgió de su deseo de crear un espacio para reunir a personas alrededor de la música y los espectáculos. En lugar de depender de una sala convencional, decidió aprovechar el terreno de su propia casa.
La construcción tomó alrededor de un año y fue realizada prácticamente en solitario. El mayor desafío estuvo en la preparación del terreno: Martin tuvo que desplazar unas 200 toneladas de roca para abrir espacio y adaptar el lugar al proyecto.

La propuesta se inspira en los teatros de la Antigüedad, con un espacio abierto que aprovecha el terreno y el paisaje como parte de la experiencia. De esta manera, el jardín dejó de ser simplemente el entorno de la vivienda y pasó a convertirse en un escenario para actividades culturales.
Un escenario abierto a la comunidad
Con la obra terminada, el espacio puede recibir conciertos y otros espectáculos en medio del paisaje de Tarn-et-Garonne. Para Martin, el teatro representa una extensión de su trabajo con la música y los festivales.
La construcción también refleja el vínculo que desarrolló con la región desde que decidió instalarse allí. Lo que comenzó con un viaje por carretera y el descubrimiento de un paisaje terminó, años después, en un proyecto que transformó el terreno de su propia casa.













