La exigencia de sostener económicamente a la familia y los estereotipos de fortaleza pueden derivar en el deterioro de la salud física y mental de quienes ejercen la paternidad.
Un estudio de la consultora LLYC -Llorente y Cuenca- demuestra que la IA amplifica los sesgos de género entre los jóvenes; no se trata de rechazar la herramienta si no de alfabetizar a chicos y chicas sobre su uso mientras se sigue trabajando en temas de equidad.