Piden que el Ministerio de Defensa entregue datos sobre las operaciones en las que se detuvieron a sus parientes. Desde entonces, nunca más volvieron a saber de ellos.
Con 22 denuncias diarias y un historial que supera las 78.000 alertas desde 2017, las familias y organizaciones civiles asumen el costo de un Estado que llega tarde a las primeras horas clave de búsqueda.
Según familiares y amigos, la joven encargó su celular a un compañero argumentando que iba al baño, pero salió de la universidad y desde entonces no se sabe nada de su paradero.