Más de 140.000 familias podrían ser acogidas en estos espacios, mientras la Secretaría de Gestión de Riesgos incorpora módulos unifamiliares para hogares cuyas viviendas resulten severamente afectadas.
Organizaciones de voluntarios y refugios coordinan asistencia médica primaria y traslados debido a la alta demanda de atención para mascotas afectadas por el terremoto.