Una estructura que enviaba cocaína desde Sudamérica fue desarticulada en Italia. Se comunicaba por medio de claves. Esta es la ruta que siguieron estas mafias y sus conexiones en el país.
Las redes criminales lideradas por albaneses se infiltraron en los puertos, el poder judicial, el sistema penitenciario y las fuerzas de seguridad del Ecuador para hacerse con el control de eslabones clave de la cadena de suministro de cocaína.