Residente estrenó su nuevo sencillo '313' y Penélope Cruz protagoniza el videoclip

Vistazo
"Esto es un homenaje al tiempo y a las cosas que no queremos que se acaben...un tema que nació de manera inexplicable, sobrenatural y mágica...", dijo el artista en redes sociales.

Este miércoles se estrenó el sencillo '313', del cantautor puertorriqueño René Pérez, también conocido como Residente, de la agrupación 'Calle 13'. La sorpresa para todos sus seguidores no sólo es el álbum "Las letras ya no importan" que está a punto de presentar el compositor después de casi 6 años del haber lanzado el último, sino que la protagonista de su nuevo videoclip es nada más y nada menos que la actriz española Penélope Cruz.

Con algunas pistas en su cuenta de Instagram, como suele hacer cuando quiere anunciar algo el intérprete de 'Atrévete', sus seguidores pronto descubrieron que se trataba de un tema profundo y dedicado, específicamente, a alguien cercano al artista.

Portada del nuevo álbum del artista.

"Esto es un homenaje al tiempo y a las cosas que no queremos que se acaben...un tema que nació de manera inexplicable, sobrenatural y mágica. Inspirado en mi amiga Valentina, una violinista talentosa que aunque ya no está físicamente aquí, sigue estando.", así lo describió René en la red social. Donde también le dio a sus fans información sobre el nombre que escogió para este 'single'.

Con un vídeo simulando una llamada con 'Valentina', Residente explicó que desde su partida lo acompaña el número 313. En habitaciones de hoteles, números de teléfonos, en relojes, microondas, "y así por todos lados", aseguró. De esta forma, el cantautor creyó conveniente titular así su composición musical, para representar la forma 'mágica' en la que alguien puede estar conectado contigo aún después de una despedida.

El sencillo empieza con una profunda reflexión sobre lo efímero de los días y la urgencia por vivir intensamente, interpretada por la actriz española. "...Por eso hay que morir para que otros nazcan. Para que nada se detenga, para que todo siempre empiece. Pero todo lo que empieza, en algún momento deja de existir. Por eso hay que vivir sin perdernos nada desvelados, sin pestañear. Así como las ventanas se desvelan para recibir al Sol. Hasta que el corazón explote. Hasta que nos tengan que sacar de la fiesta. Hasta que se nos olvide que las cosas se acaban. Para que nunca sea siempre, para que seamos infinitos.", relata.