El médico que operó a Lady Di revivió aquellas últimas horas de vida de la princesa del pueblo

Redacción Hogar
Foto del recuerdo de la princesa Diana junto a sus hijos, príncipes de Inglaterra William y Harry.

Tras el mediático accidente automovilístico de 1997 suscitado en París, aquel que le quitó la vida a la princesa Diana, el médico que la atendió y la vio con vida por última vez guardó silencio, hasta ahora.

MonSef Dahman, el cirujano que recibió en urgencias a la princesa del pueblo, al fin habló sobre todo el esfuerzo realizado para salvar la vida de la madre de los príncipes de Inglaterra, William y Harry.

Esta historia sale a la luz a pocos días que los jóvenes príncipes inauguraran una estatua de su madre, en los jardines del Palacio de Kensington en Londres, la cual conmemora su cumpleaños número 60.

La llamada

El médico cuenta que era época vacacional, pero ese año no tomo sus días libres porque su esposa estaba embarazada de su segundo hijo. Ese fue el motivo por la que a él, junto al equipo del hospital Pitié-Salpêtrière, les tocó atender a la princesa Diana tras el accidente automovilístico que sufrió mientras viajaba con su pareja, Dodi Al Fayed.

Aunque el accidente ocurrió a las 00:23, el cirujano fue notificado del ingreso a las 02:06, hasta ese momento ella ya había sufrido un paro cardíaco y había sido atendida en el lugar del accidente, el Puente del Alma.

Fotos que dejan ver a lo lejos el vehículo accidentado donde viajaban Lady Di, Dodi Al Fayed y el conductor, estos dos últimos fallecieron en el acto.

El médico recibió la llamada de un colega. “Estaba descansando en la sala de servicio cuando recibí una llamada de Bruno Riou, el anestesista principal de servicio, diciéndome que fuera a la sala de emergencias. No me dijeron que era Lady Diana, pero sí que hubo un accidente grave que involucraba a una mujer joven. La organización del hospital Pitié-Salpêtrière era muy jerárquica. Entonces, cuando recibías una llamada de un colega de alto nivel, significaba que el caso era particularmente serio”, indicó

Sobre cuando vio que era la princesa dijo: "Para cualquier médico, cualquier cirujano, es de gran importancia enfrentarse a una mujer tan joven que se encuentra en esta condición. Pero, por supuesto, más aún si es una princesa".

El estado de Lady Di era grave, las hemorragias internas continuaron aunque se realizaron varias transfusiones, fue esa pérdida de sangre lo que llevo a que a las 02:25 volviese a sufrir un paro cardíaco, relata el doctor quien esa época era un joven de 32 años.

La reanimaron y pronto se decidió que requería operación. "Fue verdaderamente excepcional. Hice este procedimiento para permitirle respirar. Su corazón no podía funcionar correctamente porque le faltaba sangre", recuerda Dahman.

"Hicimos todo lo posible..."

La princesa requería otra intervención, la cual fue realizada por Alain Pavie, quien era catalogado como el mejor cirujano cardíaco de Francia. El especialista suturó el desgarro de la vena pulmonar que estaba en contacto con el corazón, pero aun así el cuerpo no respondió. "La idea de que has perdido a una persona importante, por la que te preocupabas personalmente, te marca de por vida", confesó el cirujano quien por primera vez revela su experiencia a un medio.

Probaron descargas eléctricas, masaje cardíaco, como ya venían haciendo, le administraron adrenalina, pero el órgano no volvió a latir, narró el cirujano. Pavie y su equipo marcó las 04:00, como la hora del deceso.

“Hicimos todo lo posible por esta joven", expresó Dahman. Después de luchar en quirófano los agotados médicos tuvieron que enfrentar las indagaciones que estaba haciendo la prensa, la cual buscó ingresar a hurtadillas al hospital.

Algo que recuerda el cirujano de 56 años es que hubo quien le quiso comprar sus zapatos de trabajo porque estaban “manchados con sangre azul”. La situación fue realmente desagradable, él se negó, razón por la que tampoco reveló información.

No hubo complot

Sus motivos para narrar lo sucedido, al estar pronto a cumplirse, el 31 de agosto del 2021, 24 años del suceso, es dejar atrás las teorías conspirativas de las que aún hoy se habla, siendo Mohamed Al Fayed, el padre de Dodi, así como varios medios internacionales, quienes sugieren que hubo un complot asesino.

El cirujano asegura que él y todo el personal médico francés que estuvo esa noche, y tuvieron como paciente a Lady Di, hicieron todo lo posible por salvar la vida de la princesa. “Luchamos duro, lo intentamos mucho, realmente muchísimo. Francamente, cuando estás trabajando en esas condiciones, no notas el paso del tiempo... Habíamos traído gente a Pitié-Salpêtrière que estaba en muy mal estado, más grave que Diana cuando llegó. Es uno de los mejores centros de Francia para este tipo de emergencias traumáticas. Y salvamos a algunas de esas personas, lo que nos hacía especialmente felices y orgullosos. Pero aquí no pasó. No pudimos salvarla. Y eso nos afectó mucho”, confesó.