Psoriasis: Aprendiendo a vivir con ella

Esta enfermedad generalmente cutánea también puede llegar a afectar las articulaciones y el sistema digestivo
Nadia Zamora Freire
La forma más común de la psoriasis es en placas, que se presenta con parches de piel roja que causa picazón y ardor y se ubica generalmente en codos, rodillas, región lumbar y cuero cabelludo.

Esta enfermedad autoinmune, que aún no tiene cura, puede llegar a ser tan catastrófica como dolorosa y costosa, una experta nos cuenta qué problemas puede causar y una joven mujer nos da su testimonio de lo que es vivir con ella.

“Hace unos 6 años empezó a preocuparme una caspa persistente que resultaba muy fastidiosa. Mi cuero cabelludo lo sentía reseco y me picaba. Había probado todos los remedios naturales y comprado todos los tratamientos, ampollas, sérums, células madres, todo lo que encontrara... incluso fórmulas de otros países. Ocasionalmente algo funcionaba pero la "caspa" regresaba”, nos confiesa Ingrid quien hoy a sus casi 40 años, hace un año y medio recién fue diagnosticada con psoriasis y su inflamación ya no es solo a nivel dérmico sino también padece de artritis psoriásica.

Además de la picazón intensa, las heridas de la piel en el cuero cabelludo, la psorisis también repercute en la caída del cabello

Fue en el 2020 cuando durante la pandemia se puso terrible su supuesta caspa, “mi cuero cabelludo se descamaba, perdía mucho cabello y hasta alrededor de las orejas se veía la piel enrojecida”. Ingrid buscó a los mejores dermatólogos de la ciudad y lo que le diagnosticaron en un inicio fue dermatitis seborreica, ella usó todas las cremas y tratamientos medicados, los cuales aliviaron un poco la molestia, pero esto fue pasajero, cuando el enrojecimiento y la descamación llegó a los codos una dermatóloga al fin le diagnosticó psoriasis.

UNA ENFERMEDAD CRÓNICA DE LA PIEL

La doctora Verónica Úraga, quien es una de las especialistas del centro dermatológico especializado en psoriasis Úraga, explica que hasta que la inflamación no se presenta en codos, rodillas o la espalda baja, la psoriasis puede ser mal diagnosticada a menos que se realice una biopsia de piel.

Cuando a simplemente no se puede determinar la psoriasis es necesarios realizar una biopsia.

La especialista explica que la psoriasis es una enfermedad crónica que suele aparecer y desaparecer, pero aún no existe una cura para ella y aunque los síntomas se pueden controlar a través de medicamentos y otros tratamientos, es un estilo de vida saludable lo que favorece a que los cuadros inflamatorios disminuyan.

Y es que existen “gatilladores” que repercuten en la aparición del crecimiento acelerado de las células cutáneas, desde el estrés, el sobrepeso, la obesidad, hasta la genética pueden ser precursoras de esta enfermedad inflamatoria, que también puede causar enfermedades internas en el sistema digestivo o las articulaciones.

El estrés puede ser uno de los gatilladores de la aparición de psoriasis.

Para Ingrid fue el estrés de la pandemia lo que exacerbó su psoriasis tanto así que la dermatóloga le recomendó que se hiciese atender con un endocrinólogo y un reumatólogo. “En mi familia ahora estamos pendientes de tratar la enfermedad antes de que cause más estragos, en especial desde que mi tía pasó tiempo con un entumecimiento que no la dejaba caminar, se trataba de artritis en la columna causada por la psoriasis.

Por lo drástico de su caso ella ya se encuentra en tratamiento con medicamentos biológicos, inyecciones que cuestan miles de dólares por dosis pero que frenan el progreso de la enfermedad y le devuelven la movilidad. Ahora tengo que controlar el estrés, estar pendiente de tomar los medicamentos a tiempo y de visitar periódicamente al doctor para intentar frenar el progreso de una enfermedad que ataca en diversas áreas y afecta negativamente mi calidad de vida”, relata.

Hay casos en los que las cremas no ayudan contra la enfermedad cutánea y se debe utilizar medicamentos biológicos.

TRATAMIENTOS DE POR VIDA PARA LA PSORIASIS

La doctora Úraga comenta que efectivamente la medicina ha evolucionado tanto que los medicamentos biológicos se podrían determinar como una “cura” para esta enfermedad, sobre todo en los casos más graves, ya que existen varios tipos de psoriasis.

Ella explica que la dificultad surge en que no se trata de un tratamiento de una sola dosis, sino que, según el caso, los pacientes pueden requerirlo en pequeñas o altas dosis, quincenal o mensualmente; y al ser medicamentos muy costosos para muchos se hacen difícil de solventar.

Máquina de fototerapia localizada usada en pacientes que sufren de psoriais.

Los paliativos en crema tópica, pastillas, jabones u otras formas suelen ser bastante útiles para casos menos agresivos, comenta la experta, pero cuando se trata psoriasis como la pustulosa o la eritrodérmica un tratamiento más asequible es la fototerapia, la cual consiste en la exposición a radiación ultravioleta.

Las cremas ricas en urea son muy usadas para hidratar la piel psoriásica.

Para Ingrid, a quien ya sus médicos de cabecera le han dicho que requiere biológicos, pero tiene que pasar por un largo camino para que su seguro lo cubra, está aún luchando contra el estrés y la ansiedad que le causa esta enfermedad que aunque en un inicio parecía solo le molestaría a nivel estético, el dolor se siente “como en los huesos” y lidia con un malestar más profundo, el emocional, pero ella asevera que está luchando por abrazar su psoriasis y aprender a vivir con ella.

MANIFESTACIONES DE LA PSORIASIS

La forma más común es la psoriasis en placas, que se presenta con parches de piel roja y gruesa con escamas plateadas acompañados de picazón y ardor, ubicándose preferentemente en codos, rodillas, región lumbar y cuero cabelludo.

La psoriasis en gotas, afecta con mayor frecuencia a niños y adultos jóvenes, con lesiones escamosas en forma de pequeñas gotas que tienden a distribuirse en tronco, brazos y piernas por lo común desencadenada por un amigdalitis estreptocócica.

La psoriasis de las uñas, puede comprometer uñas de las manos o de los pies ocasionando uñas gruesas, picadas, con cambios de coloración, o despegadas del lecho ungueal.

En el cuero cabelludo, la psoriasis puede confundirse caspa o dermatitis seborreica. Puede presentarse con descamación hasta la formación de grandes placas.

Formas menos frecuentes son la psoriasis inversa, en la cual, la afectación se da principalmente en pliegues (ingle, glúteos, senos) provocando parches de piel roja, que semejan infecciones por hongos y que empeoran con la sudoración y la fricción.

Formas más severas y excepcionales como la psoriasis eritrodérmica, que compromete todo el cuerpo con una erupción roja y descamativa que se acompaña de picazón y ardor intenso y la psoriasis pustulosa que cursa con lesiones llenas de pus, que puede ubicarse en palmas o en plantas en su forma localizada o distribuirse de forma generalizada en parches.

La artritis psoriásica que produce inflamación y dolor articular, clásicos de la artritis. Siendo estos en ocasiones, el único o primer síntoma de la psoriasis. Puede acompañarse únicamente de alteraciones en las uñas y su severidad puede ir desde casos leves a casos muy severos llevando a daños permanentes en las articulaciones.

La mayoría de los tipos de psoriasis tiene ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen o incluso entran en remisión total. Por eso se aconseja a los pacientes que busquen llevar un estilo de vida saludable para disminuir los brotes.

La alimentación sana ayuda a los pacientes a disminuir los brotes de psoriasis, así como también evitar el estrés.