Sin miedo a la sensibilidad dental

El principal síntoma de la sensibilidad dental es el dolor, una muestra de alerta que debe ser atendida por un especialista para evitar otros tratamientos más complejos y costosos.
Cecibel Serrano Zambrano
La sensibilidad dental es producida al deteriorarse la primera capa del diente, que es el esmalte, y suele ser un problema muy común entre los ecuatorianos.

El principal síntoma de la sensibilidad dental es el dolor, una muestra de alerta que debe ser atendida por un especialista para evitar otros tratamientos más complejos y costosos.

Quizás esta sea la escena o síntoma más común que haya visto o percibido mientras está a punto de disfrutar de un helado o de un café. Luego de la primera probada se presenta un encogimiento y su rostro evidencia un dolor intenso, pero de duración muy corta, actuando solo cuando se está en contacto con ese alimento que provoca malestar.

Este suele ser el primer síntoma de sensibilidad dental, una respuesta dolorosa aguda que ocurre cuando el esmalte, que es el tejido de protección del diente, se ha perdido por causas mecánicas o fisiológicas, exponiendo a la dentina, un tejido que se encarga de transmitir estímulos y producir el dolor.

Karla Albán, odontóloga especialista en ortodoncia, menciona que las causas más frecuentes de su aparición son la atrición (desgaste fisiológico de los tejidos duros de la corona dentaria, como consecuencia del proceso masticatorio), bruxismo (trastorno en el que se aprieta o rechina los dientes excesivamente), la abrasión y erosión dental y la recesión gingival ocasionada por una enfermedad periodontal.

La odontóloga Karla Albán indica que cada caso de sensibilidad dental requiere de un estudio previo para entender su origen.

También suele ocurrir a causa de un cepillado agresivo en forma horizontal, traumatismos y luego de una cirugía periodontal.

Y es que este tipo de escena causada por la sensibilidad dental, que parece tan común entre los ecuatorianos, es un problema dental y una de las principales causas de las visitas a un consultorio de esta rama.

La odontóloga y especialista en ortodoncia, Nataly Ambrossi, afirma que aproximadamente el 40 por ciento de sus pacientes acuden a su consulta a causa de un cierto grado de sensibilidad, una más aguda que otra, la misma que si no es tratada, suele volverse más intensa con el tiempo.

Para tratar este problema, Ambrossi indica que es necesario cerrar el paso de estos estímulos a las terminaciones nerviosas, especialmente en los cuellos dentarios por lo que se recomienda evitar alimentos fríos, ácidos, calientes y azúcares.

Nataly Ambrossi, especialista en ortodoncia, indica que además de la ayuda odontológica el paciente debe realizarse un cepillado correcto, usando un instrumento de cerdas suaves y una pasta dental que tenga desensibilizante, de rápido alivio.

“Otra forma es a través de cirugía, llevando la encía mediante un colgajo (mucosa que rodea el hueso del diente) hasta tapar el cuello dentario expuesto”, explica.

Otras causas de sensibilidad

En la actualidad, muchas imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran procedimientos y resultados de “blanqueamientos dentales perfectos”, sin embargo, muchos de esos posts agregan la frase: “No causa sensibilidad dental”. ¿Por qué esta advertencia?

Cristian Sánchez, especialista en odontología restauradora y estética dental, y máster en endodoncia, explica que el aclaramiento dental, mal conocido como “blanqueamiento”, cuando es controlado por un especialista no produce dolor, pues un correcto diagnóstico profesional evita la hipersensibilidad dentinaria por exposición química del producto en los dientes.

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Por otro lado, existen los “blanqueamientos” de venta libre, sea en pastas, bandas o moldes. “Estos sí pueden causar una hipersensibilidad, pues al ser aplicados en dientes con patologías previas no diagnosticadas se puede transmitir los químicos ácidos al nervio, destruyendo el órgano dental”, explica el especialista, quien también es líder de opinión de Blendax.

A parte del acompañamiento odontológico, un cepillado correcto es primordial para evitar este problema, así como elegir buenos elementos de limpieza bucal.

Cristian Sánchez recomienda un cepillo de cerdas suaves que impidan una fricción intensa y fuerte en la superficie del diente, evitando que la dentina que puede estar expuesta, sea estimulada y destruida, así como una pasta sin componentes abrasivos que influyan en el desgaste atípico del esmalte.