¿Qué le pasa a mi cuerpo si elimino todos los carbohidratos de mi dieta?

Nutricionistas advierten que restringirlos por completo podría afectar la energía y concentración. Te contamos la manera de incluirlos saludablemente en la dieta diaria.

Mujer preparándose el desayuno, que contiene carbohidratos, en imágenes referenciales.
Milca Cabrera Verduga

Durante años, los carbohidratos han sido señalados como uno de los principales enemigos de la alimentación saludable. Dietas restrictivas, tendencias en redes y promesas de pérdida rápida de peso impulsan la idea de que eliminarlos por completo es la mejor decisión. Especialistas consultadas por Vistazo advierten que esta percepción simplifica el papel que cumplen en el organismo y puede generar consecuencias negativas.

La nutricionista Angie Toscano, especialista en nutrición funcional e integrativa, explica que el cuerpo necesita glucosa para funciones esenciales, especialmente cerebrales. “Nuestro cerebro, para tener capacidad mental de enfoque de energía, representa solamente el 2% de nuestro peso total. Sin embargo, necesita el 20% de toda la energía de nuestro cuerpo para funcionar bien”, señala.

Según detalla, cuando el consumo de carbohidratos es insuficiente pueden aparecer señales como fatiga, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria o la necesidad constante de consumir azúcar en la tarde. “A veces pasa desapercibido y no lo relacionan”, añade la vocera de Moderna Alimentos.

Los carbohidratos y el funcionamiento del cerebro

La evidencia científica también exploró esta relación entre carbohidratos y desempeño cognitivo. Un artículo del British Journal of Nutrition analizó investigaciones sobre la influencia de los carbohidratos en la función cerebral y concluyó que la glucosa es “la principal fuente de energía para el cerebro”. El estudio señala que varios trabajos encontraron efectos positivos en memoria y atención cuando se consumían desayunos con carbohidratos de absorción más lenta.

Para la nutricionista clínica Nelly Quintanilla, la respuesta depende principalmente de las cantidades, del tipo de carbohidrato y del estilo de vida de cada persona. “El carbohidrato no es malo, en sí, va más allá. Lo malo viene en la cantidad que usted lo consuma, el tipo de carbohidratos que se ingiera y también la actividad física que realiza”, afirma.

La especialista añade que eliminar completamente este grupo de alimentos puede provocar cansancio, constantes dolores de cabeza, bajo rendimiento físico y mental e incluso concuerda con la alta pérdida muscular. “La falta de la energía del carbohidrato va a afectar mucho en el cerebro”.

Así puede incluirlos en su dieta

Ambas coinciden en que el error está en los extremos. Toscano recalca que “una dieta saludable no excluye ningún macronutriente”, debe equilibrar carbohidratos, proteínas y grasas saludables. Por eso, explica que hasta alimentos que suelen ser “satanizados”, como el pan, harina o tubérculos, pueden formar parte de una alimentación saludable, dependiendo del contexto y de las necesidades energéticas.

Quintanilla recuerda que no todos los carbohidratos son iguales: mientras los ultraprocesados y azúcares simples deben moderarse, otros como avena, frutas, yuca, camote, arroz integral o leguminosas aportan fibra y liberan energía de manera más estable.

Las expertas recomiendan que, en lugar de eliminar los carbohidratos, se aprenda a equilibrarlos. Una porción moderada acompañada de proteínas, vegetales y grasas saludables puede ayudar a mantener la saciedad y evitar picos de hambre durante el día. “No les tengan miedo a los carbohidratos”, insiste Quintanilla. “Lo que tenemos que hacer es un buen equilibrio de los carbohidratos que consumimos durante el día”.