Multinacional trabaja en un modelo de producción de cacao más tecnificado y sostenible

El fabricante de chocolates, confites y alimentos para mascotas Mars anunció que para el 2025 su cadena de suministro será completamente trazable y libre de deforestación.
Sandra Armijos Medrano
Desde la finca La Chola, Mars realiza diferentes ensayos en las áreas de agronomía, control de plagas y genética para la generación de nuevas tecnologías.

A nivel global, la deforestación asociada a la producción agrícola ha venido en aumento debido a la demanda creciente de alimentos. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la pérdida de cobertura forestal no solo está diezmando la biodiversidad, si no también contribuyendo al cambio climático..

Ante esta realidad, los países productores de cacao y las empresas chocolateras que están transitando hacia prácticas de cultivo y comercialización más sostenibles ya han puesto el pie en el acelerador para alcanzar mayores resultados.

Un factor que ha incidido en este accionar es la decisión de la Unión Europea, a finales de 2022, de prohibir la importación de productos que proceden de tierras deforestadas después de diciembre de 2020.

La disposición obliga a las empresas importadoras responsables de su cadena de suministro a probar la trazabilidad de los productos que reciben mediante datos de geolocalización y fotos satelitales de los cultivos.

La producción de cacao ecuatoriana ya transita por esta senda. El fabricante de chocolates, confites y alimentos para mascotas Mars anunció que para el 2025 su cadena de suministro será completamente trazable y libre de deforestación.

Francisco Miranda, Regional Cocoa Strategic Sourcing Director – LATAM, señala que la meta planteada no solo busca cumplir con la legislación global, sino que forma parte de su hoja de ruta para convertirse en una compañía cero emisiones.

Dentro de su plan Cacao para generaciones se verifica que la procedencia de la materia prima que recibe, a través de la identificación de los polígonos de producción de sus proveedores. En estos se comprueba con un análisis satelital que la zona no haya tenido un cambio de cobertura y que la tierra cumple con los requisitos de cambio de uso de suelo desde el 2013 en adelante. Asimismo, hace una evaluación de productividad para saber cuántas toneladas puede producir el área, de esta manera hay seguridad de que producto externo ingrese a su cosecha.

Ecuador es el tercer proveedor de cacao a nivel mundial para la firma estadounidense. “Nos gusta mucho el cacao del Ecuador, especialmente el CCN-51, lo usamos en nuestras recetas y lo estamos aplicando de manera creciente. Estimamos para el 2025 poder superar las 500.000 toneladas exportadas. Nuestros estudios pronostican que la producción nacional se acercará a un millón de toneladas exportadas para el 2030”, señala Miranda.

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Potencial

Para Mars el potencial que ofrece el cacao ecuatoriano es de gran relevancia, sobre todo porque la agronomía local tiene un mejor desempeño en comparación con otros países. Sin embargo, afirma que ésta requiere de inversión y remodelación para volverse moderna, inclusiva y sostenible.

Desde el 2016 con la compra de la finca La Chola en la provincia del Guayas, la compañía arrancó su camino hacia una cadena productiva de cacao sostenible. Este punto se convirtió en su cuarto centro de investigación a nivel global, después de Brasil, Indonesia y Estados Unidos. Desde allí se promueven diferentes ensayos en las áreas de agronomía, control de plagas y genética para la generación de nuevas tecnologías.

El gerente de investigación y desarrollo de Mars Ecuador, Freddy Amores, afirma que en Ecuador se pierden 105.000 toneladas de cacao por plagas y hongos.

En esta zona hay sembradas 511 hectáreas de cacao, 70% de la variedad CCN-51. Su infraestructura cuenta con laboratorios de agronomía, entomología, banco germoplasma, manejo de pos cosecha, así como sistemas de riego y fertiriego e invernaderos que analizan especímenes en ambientes controlados.

El gerente de investigación y desarrollo de Mars Ecuador, Freddy Amores, explica que se está trabajando en el desarrollo de una herramienta digital para el manejo integrado de plagas. Se trata de una aplicación que brinda un protocolo para el monitoreo e identificación de su presencia e incidencia en las plantaciones.

“En el país se pierden 105.000 toneladas métricas de cacao por plagas y hongos. Ecuador es pionero en desarrollar esta tecnología y sus resultados pueden ser replicados en otros países. La idea es que cuando tengamos las primeras versiones comenzar a hacer pilotos de transferencia con pequeños productores y así evaluar su impacto en términos de productividad y rentabilidad. El siguiente paso será liberarlo para todos los productores”, manifiesta.

Cerca de dos millones de dólares se han invertido en el desarrollo de esta tecnología, tanto en investigación, monitoreo, información geográfica, análisis aeroespacial y estadístico, herramientas digitales para la colecta de data, entre otros aspectos.

La app cuenta ya con una primera versión y para el 2027 tendrá otra más completa donde se incluirán otras aristas.

Genética

Desde La Chola también se realizan ensayos sobre variedades de cacao y en identificar individuos superiores. Su gerente de operaciones, Felipe Bermúdez, cuenta que se han realizado varias pruebas relacionadas a sistemas de riego comparativo, temas nutricionales, sistemas de drenaje, productos para el manejo de plagas y enfermedades, a través de su Smart Nutrition Program.

“Lamentablemente la investigación en cacao no ha sido tan intensa como en otros cultivos, hay muchas preguntas por resolver como el comportamiento fenológico de la planta, conocer cuándo florece, cuándo fructifica, el promedio de supervivencia de los frutos, cuántas hojas y flores genera al año. Este conocimiento se puede utilizar en cualquier plantación, lo que hay que hacer es identificar esa curva en los diferentes lugares para aplicarla en cualquier escala”, detalla.

Un hallazgo interesante de esta investigación se dio en lo relacionado a la poda. Para esto se hizo una prueba comercial en dos hectáreas de cacao, sobre las que se probó por tres años cuál era el momento oportuno para realizarla y qué técnicas (manuales, mecanizadas o mixtas) eran más convenientes por temas de costos y productividad.

Entre los resultados obtenidos en el Smart Nutrition Program, estuvo una reducción del 50% de uso de fertilizantes y 18% reducción de huella de carbono.

Una vez que se liberen los resultados de estas investigaciones, la firma prevé compartir el conocimiento no solo con los productores de su cadena, sino también con toda la industria. Estas prácticas podrían llegar en algunos casos a duplicar la producción por hectárea, estima Francisco Miranda.

“Vemos con mucha pena que productores no usan las semillas correctas, que están incrementando áreas con híbridos de mala productividad usando semillas de CCN-51 en vez de sus clones, queremos compartir con aquellos que ya invirtieron y los que están por invertir sobre las herramientas que hay para maximizar la productividad por hectárea. Porque si no se hace un trabajo adecuado desde el inicio y no se usa genética apropiada el techo de productividad va a ser menos de la mitad en comparación del que hizo una inversión correcta”, asegura.

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El Smart Nutrition Program puesto en marcha en la finca La Chola logró reducir el 50% del uso de fertilizantes y 18% de la huella de carbono.