La calidad e inversiones marcan el rumbo de laboratorios de medicina natural

Sandra Armijos Medrano
Laboratorios Julguer produce medicamentos, suplementos alimenticios y productos de higiene y uso cosmético. Foto: Vistazo.

 
A inicios de este año la Agencia Nacional de Regulación Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) expidió la normativa 036-2020-MAFG, la cual permitirá a los laboratorios farmacéuticos nacionales que fabrican, maquilan, acondicionan, almacenan, distribuyen y transportan productos naturales procesados de uso medicinal, la obtención del registro sanitario y el certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM).
 
La norma, explica Eva Peña, presidenta de la Federación Ecuatoriana de Productores y Comercializadores de Productos Naturales (FEPRONATU), toma en cuenta la guía de BPM para medicamentos herbales de la Organización Mundial de la Salud, lo cual da la oportunidad para que los laboratorios implementen e innoven en sus procesos. El reglamento ha sido esperado largo tiempo por el sector, que hasta la fecha se había venido manejando con los parámetros y normas de laboratorios farmacéuticos.
 
Lea también: Productos naturales ecuatorianos llegan a mercados internacionales
 
Si bien no existía una norma específica para la actividad, la doctora Beatriz Reascos, gerente administrativa del Laboratorio Phytochemie, aclara que todos sus productos han manejado siempre estrictos controles de calidad en cada una de sus etapas. 
 
Su planta de producción cuenta con tecnología de punta que le permite cumplir con la normativa BPM, también posee sistemas de apoyo crítico para áreas blancas, así como de recirculación de aire, de agua purificada y aire comprimido. 
 
Para duplicar su capacidad productiva Phytochemie ha invertido aproximadamente tres millones de dólares en la construcción de una nueva planta en Calacalí, donde también se certificarán todos sus procesos.
 
Los productos de Phytochemie pasan por controles físico químicos, microbiológicos y de estabilidad. Foto: Cortesía.
 
Otro laboratorio con un riguroso control es Julguer. Sus procesos cumplen con los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, las certificaciones de BPM, OICIM (Organización Internacional para la Capacitación e Investigación Médica), SGEC del Ecuador, así como del Ministerio de Salud Pública.
 
El gerente administrativo y de control de calidad, Rubén Guerrero, explica que, las instalaciones a más de estar diseñadas para cumplir todas las disposiciones de seguridad, cuentan con equipos de laboratorio microbiológicos de punta, a más de tecnología para el control de calidad.
 
Recientemente, Julguer invirtió 200.000 dólares en adaptar su laboratorio microbiológico con una sorbona o cámara de flujo laminar y en la construcción de una nueva línea de líquido para poder aumentar su producción. Ahora trabaja en el desarrollo de dos nuevos productos: un medicamento a bases de Quinina para el Covid-19 y una crema dental sin flúor, a base de carbón activado de coco, recomendada para personas con cáncer u otras enfermedades degenerativas.
 
Materia prima
Los procesos de fabricación de los fitofármacos demandan de materia prima de óptima calidad. Las plantas, flores, hierbas y semillas utilizadas deben someterse a controles antes de su transformación.
 
Karla Calle, gerente de ventas del laboratorio de extractos medicinales naturales LABSEM, explica que la mayor parte de su materia prima es de procedencia nacional y que otro porcentaje viene de las selvas de Perú. Previo a la elaboración de sus fórmulas –resalta- ésta pasa por diferentes filtros de calidad, tanto en la selección, elaboración, empaquetado y distribución.   
 
“Nos caracterizamos por formular y producir productos cien por ciento naturales a base de plantas silvestres y autóctonas poco reconocidas. Tenemos medicamentos Premium orgánicos, libre de azúcar y gluten que pueden ser consumidos por la mayoría de la población. Nuestros productos cuentan con normas legales, fiscales, certificaciones alimentarias, registros sanitarios y de inocuidad”, enfatiza. 
 
Este año la empresa tiene previsto renovar su maquinaria e invertir en la mejora tecnológica para atender la creciente demanda del mercado.
 
LABSEM produce cápsulas, polvos, goteros y jarabes. Foto: Vistazo.
 
Al adquirir un producto natural: 
• Verifique que el producto esté en buen estado en sus sellos y empaques. 
• Lea la etiqueta del producto. 
• Revise que tenga registro sanitario ecuatoriano y número de lote. 
• Compruebe la fecha de elaboración y de vencimiento. 
• Adquiéralos en lugares autorizados para su expendio y comercialización.
 
Más información en el especial de Medicina Natural de Revista Enfoque, edición febrero.