Educación artística, pilar formativo

Carolina Farfán
Los estudiantes del Colegio Fiscal de Bellas Artes ofrece el bachillerato complementario en Artes Plásticas con las especializaciones de Pintura, Escultura y Artes Gráficas.

Para Ezequiel Granizo, estudiante de tercero de bachillerato del Colegio Fiscal de Bellas Artes de Guayaquil, el arte ha sido el medio ideal para expresar sus pensamientos, ideales y la visión que tiene de la sociedad. Las aulas de su plantel han sido el escenario ideal para forjar su talento y en el que se ha cimentado el amor por la pintura.
 
Para él que una institución educativa tenga como puntal al arte, es una ventaja, pues abre a los alumnos un abanico de posibilidades. “Cuando pinto siento paz. Soy retratista, me gusta pintar a las personas. Cuando me gradúe quiero estudiar arte y viajar al exterior para regresar con más conocimientos y convertirme en maestro”, comenta.
 
Y es que el impacto de la educación artística va más allá de crear músicos o pintores. Estudios recientes demuestran que ésta estimula ambos hemisferios del cerebro y genera un mejor rendimiento académico, pues permite adquirir una serie de competencias y rutinas mentales que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular.
 
“El arte es la mejor manera de estimular el hemisferio derecho al integrar la emoción con el pensamiento, por eso cumple una función importante en el desarrollo infantil, volviéndose el aliado estratégico de la educación”, asegura Juvenal Palacios, rector del Colegio de Bellas Artes. 
 
Para Cristina Cortez, directora general del Colegio Menor, Campus Samborondón, la educación artística tiene el mismo nivel de importancia que el resto de materias y recalca que su práctica es esencial para educar al individuo, ya que ésta fomenta la creatividad y hace que el cerebro trabaje integralmente con diferentes campos del conocimiento, lo cual permite desarrollar el lenguaje y el racionamiento; mejorar las destrezas de memorización e incrementar la coordinación y las habilidades sociales.
 
Marcos Mero, docente de Arte de la Unidad Educativa Delfos, sugiere que el arte debe tener mayor apertura en las escuelas y colegios, pues se convertiría en un apoyo para las diferentes asignaturas; por ejemplo, en Ciencias Sociales se puede abordar un hecho histórico a través de una representación dramática, con esto los estudiantes no solo estarían más entusiasmados en clase, sino que también tendrían otra perspectiva de la materia, afirma.
 
El arte como eje
A pesar de las múltiples ventajas que ofrece la educación cultural y artística en la parte académica, son pocos los planteles que la han integrado como parte importante de su currículum, logrando resultados positivos.
 
En el Colegio Fiscal de Bellas Artes, por ejemplo, el arte ha sido un excelente catalizador para estimular la motricidad, imagen corporal, espacio, tiempo, emoción y pensamiento de sus estudiantes. El plantel ofrece actualmente el bachillerato complementario en Artes Plásticas con las especializaciones de Pintura, Escultura y Artes Gráficas. Para que los chicos puedan desarrollar su potencial disponen de dos salones de escultura, un área para ver teoría del color o dibujo artístico, un taller de pintura y un salón de computación para artes gráficas. 
 
De sus aulas han salido artistas de la talla de: César Andrade Faini, Enrique Tábara, Evelio Tandazo, Luis Miranda, Peter Mussfeidt, Ana von Buchwaldt, Theo Constante, Heriberto Palacios, Luis López, así como ganadores de salones de arte como: Alejandro Elías, Pedro García Vera, Iván Espín Salazar, Jhonald Delgado, Gustavo Cuero Sanchez, Ronald Rizzo, Jorge Velarde, Xavier Patiño, Marcos Restrepo, Juan Caguana, entre otros.
 
Otro plantel que busca la formación integral de sus estudiantes a través del arte es el Colegio Menor (Campus Samborondón), la institución brinda una formación en música y artes plásticas y escénicas. Durante sus primeros años los alumnos aprenden a tocar instrumentos de percusión de Orff, y a partir del cuarto grado continúan con instrumentos de cuerda y viento, para ello tienen a disposición: 30 trombones, 50 saxofones, 40 flautas traversas y 40 trompetas. En secundaria los chicos pueden escoger entre artes visuales, música o teatro.
 
Para el próximo año lectivo el Colegio Menor inaugurará sus nuevas aulas de música, las cuales estarán acondicionadas acústicamente de acuerdo a los niveles y ensambles que se utilicen. Además, en el laboratorio de composición se sumarán 20 controladores Midi conectados a su respectiva computadora Mac, para que los chicos puedan poner en práctica con tecnología de punta, todo lo que han aprendido. 
 
El Liceo Los Andes es otra institución que tiene un vínculo cercano con el arte en todos sus niveles de estudio. En pre escolar, explica la coordinadora académica, María Ortega, los niños descubren el color, forma, ritmo, armonía corporal y desarrollo del lenguaje a través de la música.
 
En la primaria del Liceo Los Andes se fomenta la creatividad, el trabajo cooperativo y el desarrollo de técnicas y habilidades de los distintos campos artísticos. 
 
“A partir de cuarto de básica la expresión corporal se cambia por teatro y en séptimo se incluye fotografía, taller de arte y cultura japonesa y anime. En secundaria hay la opción de pertenecer a la banda del colegio, grupo de teatro, club de fotografía, arte y taller de anime. Curricularmente se trabajan artes plásticas y teatro. En B2 se incluye la materia de Cine y de diseño y se continúa con la materia de arte contemporáneo”, detalla.
Liceo Los Andes cuenta con dos salas de arte, teatro, ágora, sala de psicomotricidad y expresión corporal y salón de música. Algunos artistas que han salido de sus aulas son: Marla Garzón (teatro y cine), Adrián Jaramillo (fotografía), Ricardo Rivadeneira (cine), Ariel Zoeller (teatro), Andrea Cortez (teatro), Doménica Palma y Viviana Gómez (música), y Federico Cornejo (crítico de arte).
 
Otro colegio en el que sus alumnos pueden desarrollarse en ramas del arte como la música, coro, teatro, dibujo y pintura es la Unidad Educativa Delfos. Marcos Mero, docente del área, cuenta que gracias a este contacto muchos de sus graduados han optado por estudiar artes escénicas. 
 
“Algunos de nuestros estudiantes se están preparando profesionalmente en las ramas del arte. Paula Zamora quien fue integrante del grupo de Teatro Delfos está estudiando Artes Escénicas en la Universidad de las Artes; Víctor Bacaro, tenor de nuestra institución, también está en dicha universidad. Este año los estudiantes que pertenecen a la Banda Musical, Valeria Tábara, Leonardo Arribasplata y Samuel Cepeda, quienes obtuvieron los primeros lugares en varios concursos se gradúan este año, pero seguirán profesionalmente con la agrupación”, cuenta.