Dolor lumbar crónico, otra de las secuelas del teletrabajo

Redacción Enfoque
En Latinoamérica, el dolor lumbar crónico afecta a 60 millones de personas por su intensidad.

En Latinoamérica, el dolor lumbar crónico afecta a 60 millones de personas por su intensidad. De ellos, el 10 y 20% presenta incapacidad debido a las limitaciones para caminar, interactuar socialmente, hacer deportes e incluso dormir.

De acuerdo con la doctora Patricia Bonilla, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos, la cronificación de esta enfermedad está asociada a riesgos ocupacionales, los mismos que se han agravado con el aumento del teletrabajo durante la pandemia por Covid-19. “Esto tiene importantes efectos en la salud mental del paciente, en la capacidad para realizar actividades diarias como trabajar y, en consecuencia, en su productividad”, señala Bonilla.

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De acuerdo con el doctor Fernando Hidalgo, traumatólogo ortopedista, en Ecuador esta situación no es muy diferente a la región, ya que esta es una de las razones más comunes por las que las personas visitan al médico. “La mayor incidencia de pacientes con dolores lumbares va del 50% al 80% y se presenta en la población económicamente activa del país. Esto nos indica que los más afectados son los trabajadores y, ante la presencia de esta enfermedad, su desempeño laboral puede verse disminuido de manera notoria”, sostiene.

El doctor Juan Sebastián de la Torre, cirujano de columna, indica que en Ecuador aproximadamente 1 de cada 1.000 personas llegan a abandonar sus actividades laborales por dolor lumbar crónico debido a que esta afección puede llegar a provocar una gran incapacidad para realizar tareas cotidianas porque se produce en la columna vertebral y al estar inflamada puede provocar dolor en cualquier momento, aun cuando la persona se encuentra en reposo.

De la Torre considera que, en estos tiempos de pandemia, en que los efectos psicológicos y sociales del confinamiento han provocado que muchas personas hayan subido de peso y dejado de realizar actividad física, sumado al trabajo desde casa, se advierte un aumento de la incidencia y prevalencia del dolor lumbar crónico.

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Para su adecuado tratamiento, es necesario un abordaje multidisciplinario y personalizado, que implica terapia farmacológica, psicológica, fisioterapia y asesoramiento nutricional. Al respecto, la doctora Bonilla resalta que en Ecuador y Latinoamérica una de las principales barreras de acceso es la falta de profesionales de salud capacitados, por lo cual es necesario ampliar la oferta académica disponible.

Otra de las recomendaciones que pueden seguir los trabajadores es mantener una postura correcta: con el tronco erguido y los hombros atrás. Si está sentado, procurar que su espalda descanse en el respaldo de la silla.

Además, puede hacer pausas durante el día y cambiar de postura con frecuencia y asegurarse de tener una postura recta en caso de que levante y transporte peso, para que el esfuerzo no se haga con los músculos de la espalda.