La lista de desafíos del sector atunero se mantiene, a pesar del buen ritmo de sus exportaciones

En el 2025, el sector atunero ecuatoriano registró un importante incremento de sus exportaciones. Sin embargo, existe el desafío de llegar a nuevos mercados, sin perder su participación en los destinos consolidados.

Trabajadores procesan los filetes de atún de exportación
Cecibel Serrano Zambrano

El sector pesquero ecuatoriano, en los últimos años, ha demostrado una capacidad sostenida de expansión en mercados estratégicos, consolidando su presencia en destinos tradicionales y al mismo tiempo, avanzando en su diversificación. El ejemplo más claro de esta dinámica es el atún.

Según datos difundidos por la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (CEIPA), la Unión Europea se mantiene como el principal destino de este producto, concentrando el 63% del valor total exportado en 2025 y registrando un crecimiento del 14,19%.

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Para Eduardo Egas Peña, presidente ejecutivo de CORPEI, este desempeño no solo reafirma la solidez de la relación comercial, sino también la competitividad del producto ecuatoriano en estándares de calidad y sostenibilidad.

Por otro lado, agrega que Estados Unidos se destaca como el mercado de mayor dinamismo, con un crecimiento del 16,81% en valor, consolidándose como un destino prioritario para la diversificación exportadora, especialmente en productos de mayor valor agregado como los lomos de atún.

Gráfico de exportaciones de atún ecuatoriano

En Latinoamérica, en cambio, refleja una expansión en volumen, aunque con cierta presión en precios, lo que evidencia oportunidades para sofisticar la oferta y fortalecer el posicionamiento de productos diferenciados.

Oportunidades y desafíos del sector

El desempeño del 2025 confirma la com­petitividad del sector atunero ecuatoriano en un entorno internacional exigente. Se­gún cifras del Banco Central del Ecuador, la actividad registró USD 1.755 millones en exportaciones, lo cual representó un incremento del 11,17% en compa­ración con el año anterior.

Este dinamismo lo evidenció la em­presa Asiservy. Su gerente general, Gustavo Núñez Márquez, indica que el incremen­to de la captura de atún y la estabilidad de su precio en el mercado permitieron que las exportaciones crecieran, impul­sando a que la compañía ingresara a más mercados sin dificultad.

Sus ventas totales, durante el año anterior fueron de 132 millones de dóla­res, siendo la Unión Europea y Latino­américa sus dos principales mercados.

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Aunque el incremento del valor de las exportaciones ha sido positivo, el sector pesquero también enfrenta desafíos re­levantes en un entorno global cada vez más complejo. La alta concentración de competidores en la Unión Europea re­presenta un riesgo que el país debe ges­tionar estratégicamente, especialmente ante posibles cambios regulatorios o co­merciales o ante un debilitamiento de la demanda del consumidor europeo.

A decir de Núñez, esto afecta a las exportaciones del país, citando como ejemplo a China, el cual continúa in­gresando con su oferta de mariscos a la Unión Europea con beneficios aran­celarios muy altos, convirtiéndolo en un gran competidor.

Nuevos mercados

La di­versificación hacia mercados como Estados Unidos y la ex­pansión en la región latinoa­mericana, junto con la aper­tura de nuevos destinos, tales como Canadá, Emiratos Ára­bes Unidos, Corea del Sur, Ja­pón, entre otros, serán claves para sostener el crecimiento.

En abril del presente año, Ecuador y Corea del Sur ratificaron un Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA). Si bien el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e In­versiones, destacó que el 98,8% de los productos exportados al mercado coreano se benefician de un acceso pre­ferencial, se ha establecido un calenda­rio de desgravación arancelaria para di­versas partidas ecuatorianas, entre ellas las del sector pesquero.

En el caso de las preparaciones de atún o la harina de pescado, por ejem­plo, la reducción será gradual entre tres y siete años. Mien­tras que para los filetes de pescado o el pez espada con­gelado la desgravación será entre 10 y 15 años.

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Ante este escenario, Núñez afirma con cautela que hay que esperar el avan­ce de estos resultados, sin ol­vidar que Corea produce pes­cado para su consumo local.

Asimismo, el fortalecimiento de la oferta de productos de mayor valor agre­gado, como los lomos de atún y los pre­parados del mar se perfilan como una de las principales palancas de desarro­llo, en línea con una visión de industria­lización, generación de empleo de ca­lidad y posicionamiento internacional más sofisticado del Ecuador. ­

Composición de exportaciones de atún.