Materiales resistentes y sostenibles, la clave para viviendas seguras
Los estándares sismo-resistentes y los materiales certificados reducen la vulnerabilidad de las estructuras y promueve construcciones de calidad.
Garantizar viviendas de calidad, de alta durabilidad y sobre todo seguras para sus ocupantes es un requisito que deben cumplir los constructores a nivel nacional.
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Actualmente, la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC) establece un marco regulatorio que define los estándares mínimos de seguridad, funcionabilidad y habitabilidad para las edificaciones, siendo los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), los responsables de vigilar su cumplimiento.
Dicha normativa establece también mecanismos de control y mantenimiento, principios de diseño, montaje y habitabilidad, así como responsabilidades, obligaciones y derechos de los actores involucrados en las edificaciones.
Marco Bastidas, gerente general de Ritofa Construcciones, cuenta que el terremoto de abril de 2016 fue un punto de inflexión para el sector de la construcción en Ecuador, por lo que a nivel normativo se reforzó la aplicación de la NEC, con especial énfasis en el diseño sismo-resistente, calidad de materiales y procesos de supervisión técnica.
Andrés Cano, vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Guayas, señala que el evento sísmico fue un llamado de atención para que las autoridades pusieran más atención en el proceso constructivo y en reducir la vulnerabilidad de las estructuras.
Tendencias de construcción
A nivel nacional, las tendencias en cuanto a uso de materiales apuntan hacia sistemas constructivos que combinen eficiencia estructural con sostenibilidad ambiental, siendo las líneas de mayor crecimiento el uso de hormigones de baja huella de carbono, los sistemas industrializados que optimizan tiempos y los materiales con certificación de desempeño ambiental.
Cano explica que los nuevos hormigones presentan ahora mayor resistencia, permeabilidad y prestaciones. En el caso de los bloques, algunos utilizan en su composición materiales reciclables que les da mayor ductilidad, lo que permite disipar la energía de los sismos mediante deformaciones.
Con una trayectoria de casi 30 años en planificación, asesoría técnica, supervisión y ejecución de proyectos inmobiliarios, Ritofa Construcciones ha incorporado las últimas tendencias, materiales y tecnologías constructivas en sus proyectos, siendo uno de los principales la urbanización Casalaguna.
Sus viviendas se construyen bajo un sistema de muros de carga con hormigón monolítico que utiliza ECOPact, un hormigón de menor emisión de CO₂ frente al hormigón estándar.
“Este método constructivo permite garantizar una estructura monolítica de alta resistencia, perfecta verticalidad y excelentes acabados superficiales. Además, posibilita tiempos de entrega competitivos y una consistencia constructiva uniforme etapa a etapa”, resalta Marco Bastidas.
La constructora mantiene procesos internos de control de calidad en todas las fases constructivas, desde la cimentación hasta los acabados. La etapa Floreana de Casalaguna, por ejemplo, obtuvo la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), un estándar internacional que reconoce edificaciones con menor consumo de energía, agua y materiales, un sello que será una norma en sus próximas urbanizaciones.
Hasta la fecha el proyecto ha desarrollado más de 10 etapas. Cada una incorpora equipamiento urbano, áreas recreativas y zonas comunes diseñadas para mejorar la calidad de vida de los residentes.
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