Una radiografía de los presidenciables
Progresistas de izquierda. Un solo conservador de izquierda. Varios conservadores de derecha y un progresista de derecha. El ranking de los populistas. Vistazo presenta un mapeo de los 16 presidenciables para los comicios de febrero. Un reporte exclusivo, con el aval académico de la Coordinación de Ciencias Políticas de la Universidad San Francisco de Quito.
¿Quién es quién entre los 16 postulantes a la Presidencia? Vistazo invitó a expertos para examinar bajo la lupa a los binomios; el análisis incluye distintas dimensiones, una de ellas, su posicionamiento ideológico y sus valores. Los resultados: ocho candidatos tienen posiciones de derecha. Uno está en el centro y siete se ubican a la izquierda del espectro ideológico.
Guillermo Lasso lidera la corriente que plantea menor intervención del Estado y mayor libertad para la empresa privada. También es el candidato que defiende valores tradicionales en la sociedad.
“En términos económicos podría llamarse ‘liberal’ pero en cuanto a valores es ‘conservador’; Guillermo Lasso es el más liberal en la dimensión económica y el más conservador en la dimensión de valores”, explica Paolo Moncagatta, coordinador de Ciencias Políticas de la USFQ. El politólogo, quien también es profesor, dirigió esta investigación que abarcó encues- tas entre 22 académicos y analistas sociales.
El estudio concluyó que el cuadrante de la “derecha conservadora” reúne además a los presidenciables Isidro Romero, Gerson Almeida, Carlos Sagnay, Lucio Gutiérrez, Guillermo Celi y Pedro Freile. Giovanny Andrade, según este informe, se ubica en el centro de la dimensión económica, pero mantiene valores conservadores.
La derecha liberal progresista estaría representada por César Montúfar, quien, si embargo, se autodefine como un candidato progresista de centro.
Para las elecciones de febrero, los candidatos de la “izquierda progresista” son seis. La investigación determinó que en el extremo de esta tendencia está Yaku Pérez. Con tendencias más moderadas, pero en el mismo cuadrante, se encuentran Gustavo Larrea, Ximena Peña, Paúl Carrasco, Xavier Hervas y Juan Fernando Velasco.
Extremos
Finalmente, hay un candidato que se ubica en la izquierda en cuanto a términos económicos, pero defiende valores conservadores. Se trata de Andrés Arauz, único ubicado en el cuadrante superior izquierdo. “Es heredero de la izquierda, en el sentido de la importancia que asigna al rol del Estado en la economía; y al mismo tiempo defensor de principios y valores tradicionales, de una ‘izquierda curuchupa’”, advierte Moncagatta.
La primera gran conclusión de esta parte del estudio, según el investigador, es que “Tres candidatos de los extremos de las tendencias pelean el paso a segunda vuelta”. “Muchos analistas manifiestan que la ideología ya no es útil para explicar el comportamiento de los ciudadanos. Sin embargo, encontramos que un candida- to que está a la derecha y sus opuestos que están en la izquierda conservadora (Arauz) y la izquierda progresista (Pérez) buscan captar el voto del centro, porque aquí es donde se ubica el grueso del votante ideológico en el país. Lo que está en disputa es el apoyo del centro”.
Si bien hay distintas definiciones sobre el posicionamiento económico, la que usa este estudio tiene que ver con el grado de intervención del Estado en la economía: la izquierda plantea un fuerte protagonismo; mientras que la derecha propone menor influencia. A los encuestados se les pidió calificar a cada candidato en una escala, del 0 al 10.
Para evaluar el posicionamiento ideológico de los candidatos, respecto a valores, se ubicó una escala del 0 al 10. Se considera que los progresistas son más tolerantes que los conservadores frente a derechos de las poblaciones GLBTI, la despenalización del aborto; la legalización de las drogas. Los candidatos conservadores pueden tener niveles de rechazo, a veces marcados por ideas de religiosidad, explica el académico.
Otra dimensión analizada tiene que ver con la importancia que dan los candidatos al desarrollo económico ver sus la protección del ambiente. Para este análisis, los encuestados debieron calificar 0 al candidato que privilegie el cuidado ambiental y 10 al candidato que dé prioridad el desarrollo económico. Yaku Pérez es el candidato que protege el medio. En contraste, Isidro Romero es percibido como el candidato que apostaría por el desarrollo económico, por encima de las consideraciones ambientales.
Ranking de populistas
El académico explica que los populistas hacen política con demagogia, clientelismo y una retórica que apela a las emociones y no a la racionalidad. Tienden a dividir al electorado; con un discurso polarizador que separa al líder, supuesto representante del pueblo, en contra de un enemigo, muchas veces construido: partidocracia, poderes fácticos, explotadores. Esos son los populistas de izquierda.
En cambio, los populistas de derecha, como Trump, se autoidentifican como los verdaderos defensores del pueblo frente a amenazas como la inseguridad.
A los 22 participantes del estudio se les pidió identificar a los populistas que buscan llegar a la Presidencia del Ecuador, mediante una calificación.
Encabeza el ranking de populistas el candidato Andrés Arauz. Su propuesta clientelar de entregar mil dólares a un millón de personas no pasa de la dema- gogia: no se explica de dónde se financiarán estos recursos. En los distintos espacios de debates televisados (incluyendo el debate oficial organizado por el ente electoral) no detalló cómo financiará esta promesa de campaña.
Su página web promocional www.andresarauz.ec muestra un mensaje de inicio: “Recibe MIL de una! $1.000 para un millón de familias” e invita a inscribirse a través de un formulario de registro. Este solicita nombres, fecha de nacimiento, género, provincia, ciudad, parroquia, dirección, cédula, correo electrónico, teléfono fijo, teléfono celular, número de personas que viven en el hogar. Finalmente, pide contestar si tiene una cuenta en un banco o cooperativa de ahorro y crédito.
A continuación, pregunta si la persona espera recibir un solo pago de mil dólares o cinco cuotas de 200 dólares por mes. “Si deseas sumarte nos pondremos en contacto contigo y juntos devolverle la esperanza al Ecuador”, dice textualmente. Luego, es necesario marcar una autorización del uso de esta información personal, para el seguimiento de este plan.
Isidro Romero, si bien está en la antípoda ideológica de Arauz, es identificado como el segundo populista de los presidenciables 2021. “Propuso en un debate la pena de muerte para homicidas y violadores, y cadena perpetua para los corruptos”, aclara Moncagatta.
“Usa un partido de alquiler que nació como una expresión de centro izquierda (Avanza, creado por Ramiro González con la infraestructura de la seguridad social ecuatoriana), en este caso, la organización política se volvió un vehículo político para alcanzar fines electorales”. Romero busca erigirse como la figura salvadora, que combate a la inseguridad con propuestas que rayan en el populismo penal.
Lucio Gutiérrez es el tercer populista del grupo de candidatos. El expresidente (derrocado en 2005) propone cadena perpetua para corruptos y violadores de niños y niñas. En su discurso, su gobierno fue el mejor que ha tenido el Ecuador de los últimos años.
El analista político Lolo Echeverría hace notar que las propuestas de pena de muerte son imposibles de concretar, porque contradicen el espíritu garantista de la Constitución vigente, que defiende el derecho a la vida. “El populismo entendió que cada vez (los electores) somos menos racionales y más emocionales, y aprovecha eso para captar votos”, advirtió en un foro virtual que analizó los debates presidenciales.
El pastor Gerson Almeida es el cuarto populista, según estos resultados. En todas sus intervenciones se refiere a los principios éticos, el pragmatismo y la defensa de la vida.
¿En el otro extremo? César Montúfar es lo opuesto a populista. Su corte académico queda de lado en los discursos, algunos de los cuales tienen un tono fiscalizador y de denuncia, más apto para un desempeño legislativo que el de un estadista. Así es como queda establecido el ranking de candidatos.
¿Cómo se hizo el análisis?
Un grupo de académicos y analistas políticos y sociales debió responder una encuesta con preguntas para lograr el posicionamiento político, ideológico y la caracterización de cada candidato. Paolo Moncagatta, coordinador de Ciencias Políticas de la USFQ, dirigió el estudio.
“El número de candidatos es muy alto, una de las razones es que hay partidos de alquiler que aceptan postulantes con motivaciones muy variadas. Algunos están ahí para que las organizaciones políticas no desaparezcan de la arena política, otros buscan espacio en pantallas que les genere visibilidad y reconocimiento. No olvidemos el caso de Mauricio Rodas, que en 2013 quedó cuarto entre los presidencia- bles, ganó notoriedad y con ese impulso se postuló y llegó a la Alcaldía de Quito en 2014”.