Refugio de Vida Silvestre Pacoche

Redacción
Los guías nativos dan información sobre el Refugio de Vida Silvestre Pacoche, durante todo el recorrido. Foto: Iván Navarrete

Escuchar el grito de una familia de monos aulladores es una experiencia que se recordará por mucho tiempo. A más de cien metros de distancia, las personas quedan paralizadas cuando estos animales emiten su característico rugido desde las ramas de los árboles.

El sonido es tan fuerte que incluso, cuenta la leyenda, cuando los conquistadores españoles escucharon al mono aullador salieron corriendo del bosque pensando que eran monstruos gigantescos que vivían allí.

Este mamífero es uno de los habitantes del Refugio de Vida Silvestre Pacoche, ubicado a 26 kilómetros al sur de Manta. Puede ser observado durante las dos horas aproximadas que dura el recorrido por el denominado Sendero del Mono. Otras especies que están presentes en Pacoche son ardillas, conejos, culebras, pericos, entre otras. En lo referente a flora en el lugar encontrará: palo santo, laurel, caña guadúa, palma, entre otras especies.


Foto: Iván Navarrete

Según datos del Ministerio del Ambiente, Pacoche posee una extensión de 13.545 hectáreas de bosque y 8.500 hectáreas marinas. La entrada al refugio es gratuita. Generalmente las personas contribuyen con un aporte comunitario al guía local.

Respecto a la gastronomía, a un costado de la entrada del Refugio de Vida Silvestre Pacoche se pueden probar las empanadas de verde y el café de la zona. El plato estrella es la tonga, una especie de seco de pollo con maduro y maní. Se lo sirve envuelto en hoja de plátano.