Rafael Correa, el prófugo del ático

Rafael Correa, el prófugo del ático
Carolina Farfán

Hizo de su residencia en Bélgica su base de operaciones.
 
Antes de dejar el poder se aseguró que el Estado le pague a sus guardaespaldas y que tres de las secretarias de Palacio obtengan cargos diplomáticos para ponerlas a su servicio en Europa.
 
En 2018 se estrenó como entrevistador en una cadena rusa, alcanzando a grabar 20 programas. Una orden de captura por el Caso Balda lo convirtió en prófugo y lo sacó del aire. 
 
 
El pedido de difusión roja con fines de extradición fue negado por Interpol.
 
Su medio preferido es Twitter donde tiene 3,4 millones de seguidores y en el que pasó de un promedio histórico de 6,4 interacciones al día a 35.
 
El llamado a juicio lo inhabilitó políticamente en el país. Los interminables casos de corrupción ocurridos durante su mandato opacaron su imagen. Tras perder el Movimiento País que fundó a su imagen y semejanza, sus huestes intentan mimetizarse en otros andariveles o alejarse del escenario. Los tentáculos que dejó en el poder también están siendo poco a poco amputados.