"No me abandonen, aquí estoy", dice la madre de María Belén Bernal, el día en que comenzó el juicio por el asesinato de su hija

EFE y Redacción Vistazo
El caso despertó gran alarma social desde septiembre del pasado año al producirse el asesinato dentro de un recinto policial.

"No me abandonen, aquí estoy", pidió este lunes Elizabeth Otavalo, madre de la abogada María Belén Bernal, asesinada en septiembre del año pasado, al iniciar este lunes el juicio de femicidio de uno de los casos de violencia contra las mujeres que ha generado mayor conmoción en Ecuador.

Bernal apareció asesinada cerca de un recinto policial donde su marido ejercía de instructor, el exteniente Germán Cáceres, quien según las indagaciones ocultó el cadáver, se fugó del país y fue capturado en Colombia.

"No me abandonen, aquí estoy, no es dinero, como me dicen, no quiero plata, ningún dinero del mundo devolverá la vida de María Belén. Aquí estoy yo dando la cara por mi hija, gritando por mi hija, porque simplemente la mataron o no hicieron nada", dijo Otavalo.

Al revelar sus primeras impresiones del inicio del juicio, Otavalo se mostró "completamente sorprendida" porque la defensa de Cáceres quiso anular todo el proceso diciendo que nunca tuvo una defensa. Pero ya está determinado. "No lo aceptaron, gracias a Dios".

En declaraciones a la prensa recordó que en la audiencia, que es reservada, se han tomado los testimonios de los testigos.

Desde que el cuerpo de María Belén fue hallado, su madre, Elizabeth Otavalo, ha ejercido presión contra el Gobierno para que el castigo en contra de Cáceres, principal implicado en el caso, sea resuelto.

El Tribunal que sigue la causa "está en lo que debe estar, entonces seguimos adelante", comentó tras las primeras horas de audiencia en la que Cáceres compareció a través de videoconferencia.

"Quisiera verle a la cara (a Cáceres)" porque "sería la primera vez que le he visto en 8 meses, pero tras cámaras, por medio de Zoom", indicó.

"Lastimosamente el hombre no me podrá ver a la cara. Él mató a mi hija", subrayó Otavalo.

"NO ES AUTOR CONFESO"

Sebastián Espinosa, abogado defensor de Cáceres, comentó durante un receso a la prensa que aún no se han evacuado muchos testimonios ni peritajes; sin embargo, lo que "sí les puedo adelantar es que, por el momento, no está demostrándose absolutamente nada" en el proceso.

Espinosa se sumó hace un mes al equipo de abogados de Cáceres, quien pidió que sea excluido del mismo el letrado Édison Burbano.

Por estrategia de la defensa no reveló lo que solicitarán en la audiencia y señaló que Cáceres "no es autor confeso", que su versión inicial "fue libre y voluntaria, y se puede cambiar".

Los hechos sucedieron en la madrugada del 11 de septiembre de 2022 cuando Bernal fue a visitar a Cáceres en la Escuela Superior de Policía, al norte de Quito, donde éste presuntamente la mató en su habitación y después se deshizo del cadáver, que fue hallado diez días más tarde en un cerro cercano al lugar.

El caso despertó gran alarma social al producirse el asesinato dentro de un recinto policial, e incluso Otavalo ha llegado ha calificarlo como un crimen de Estado.

Cáceres, el principal sospechoso, tras arrancar las indagaciones sobre el rimen, se dio a la fuga y permaneció en paradero desconocido hasta finales de diciembre, cuando fue capturado en Colombia.

En el caso también está procesado el teniente Alfonso Camacho, al que se le acusa de no haber auxiliado a la víctima que, al parecer, lanzó gritos desde una habitación donde se encontraba con su marido al norte de Quito.