Dueña de River, uno de los perros del escuadrón Esparta, iniciará una acción de protección

River fue rescatado del islote Puerto Salinas, en el golfo de Guayaquil.
Redacción Vistazo
River fue rescatado del islote Puerto Salinas, en el golfo de Guayaquil.

La batalla legal por el perrito River parece que no tendrá fin. Luego de que la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, escribió en Twitter que no devolverá a la mascota, que según ella fue abandonada, la defensa de la dueña del can anuncia que el lunes iniciará una acción de protección para recuperarlo. Es más, confían que ganarán la disputa.

“Yo le garantizo que la ley me va a devolver a River porque está secuestrado. Y seguramente por una mala funcionaria, la alcaldesa está mal informada”, dijo la abogada Ana Fernández de Vanegas.

Y es que hoy, ocho de julio, se cumplen 30 días desde que se presentó la apelación a una acción administrativa, que establece una multa para la dueña y la no devolución de la mascota porque presuntamente habría sido abandonada.

Pese a que aún no había respuesta a la apelación, Viteri dijo: “Mujer que abandonó a su perro que la siguió cuando esta se marchó en el carro, ahora que el can está entrenado y recuperado exige que se lo devuelvan”.

“Es decir, ella es la encargada de resolver sin antes notificarnos”, señala Fernández, quien presentó una recusación en contra de la alcaldesa, “porque no está habilitada a resolver sobre este tema, pero ya se pronunció”.

RESCATADO DE UN ISLOTE

Esta historia empieza en abril del 2019, cuando María José Salinas adoptó a un perrito rescatado del islote Puerto Salinas, en el golfo de Guayaquil. River era silvestre, temeroso, estaba desnutrido y tenía parafimosis, según mencionó la Fundación Rescate Animal, quien desmiente la versión del Municipio.

Agregan que al ser una mascota que vivía en la indefensión, aprendió a abrir puertas, tumbar personas y escapar; pero en casa de María José empezó a socializar y confiar en las personas. Incluso encontraron una singular característica: cuando el perro escapaba no se dejaba coger de adultos, solo de niños.

Durante estos tres años, la fundación realizó varios controles para evidenciar que el can esté bien y no hubo ningún problema. River tenía colchón, comida, platos, ropa y juguetes, según dice su dueña. También se hicieron adecuaciones en la casa con el fin de que el animal no huya.

¿RIVER FUE ABANDONADO?

Pero este relato dio un giro repentino en marzo pasado, cuando la Dirección de Bienestar Animal del Municipio recibió una denuncia ciudadana sobre un presunto abandono de una mascota. Esto tras un video en el que se observa al perro siguiendo un carro.

María José explica que, el 28 de febrero, cerró su casa, pero volvió pues se había olvidado una cámara fotográfica. En ese momento, el perro se escapó. Ella cogió la cámara y siguió con su recorrido. Mientras, llamó a un familiar para que lo devolviera al hogar.

“River nunca se queda solo. Yo tengo una persona que se queda en la casa cuando viajo. Lo tratamos como un niño”, dijo la mujer.

A las ocho de la noche que llegó a la casa, encontró una nota de Bienestar Animal que habla sobre una contravención relacionada con maltrato animal. Al siguiente día, llegaron funcionarios de esta dependencia municipal para constatar la denuncia.

“Ellos verificaron todo, la funcionaria que hizo la inspección llamó al Municipio y dijo que todo estaba bien”, alega la abogada.

La dueña le contó a la funcionaria que el perro acostumbra salirse. La agente dijo que podría llevarlo a las instalaciones del Municipio para castrarlo y adiestrarlo. María José accedió y firmó la autorización, sin leerla. “Yo misma le hice el favor de poner el perro en la jaula. No pude prever la maldad o la falta de ética con la que ella estaba actuando”.

Luego de 10 días sin saber nada de River, su dueña acudió a Bienestar Animal, donde supo que habían iniciado un proceso administrativo.

RESOLUCIONES

Ana Fernández indica que el informe emitido por el primer comisario, menciona que existió una falta leve por permitir que la mascota salga sin correa. Sin embargo, la segunda comisaria sancionó con multa de 225 dólares y la no devolución del perro. “En base a nada, porque el informe con el que ella debió resolver solo ameritaba una sanción pecuniaria”.

Es ahí cuando María José busca asesoría legal. Faltaban pocos días para que venza el plazo de apelación. Mientras tanto, River fue puesto en adopción.

“Luego salen unas publicaciones que están entrenando a un grupo Esparta y ahí sale River, disfrazado de policía. Todo es una burla porque River no es un perro entrenado. Yo entreno a mis perros y en año y medio recién va por la primera parte”, alega la jurista.

PIDE QUE LE DEVUELVAN A SU HIJO

María José dice estar decepcionada por lo sucedido, pues no logra comprender que se lleven a perros con base en engaños. “La iniciativa de Bienestar Animal me parece increíble, pero por favor preocúpense de capacitar a la gente que trabaja dentro de estas instituciones”.

Agrega que sus hijos están bastante afectados por la partida de River, pero ella les recuerda que algún día volverá.

“Yo puedo acostarme en paz y tranquila porque no he cometido ninguna acción de maltrato contra mi mascota”, dice la mujer, quien considera a River “como un hijo”.

ESTO DIJO EL MUNICIPIO

Por su parte, Bienestar Animal alega que al llegar a la casa constataron que el perro estaba en condición de abandono. “Nosotros acudimos y nos percatamos de que su familia se había ido de viaje y el perro pasó solo tres días, lo que implica un abandono, eso es un incumplimiento a la ordenanza”, señaló Shirley Moreno a diario El Universo.

Añade que la dueña debía dejarlo adentro de la casa porque corría riesgo de ser atropellado y agredido. Además, indican que la mujer habría aceptado que el perro deambula en las calles y regresa solo.