Incidente en Guayaquil: Avión Airbus A350 de Iberia sufre daños en vuelo inaugural

La manguera del arco de agua de bienvenida golpeó el winglet izquierdo del Airbus A350-900 matrícula EC-NXD durante el vuelo inaugural de la aerolínea española en la ruta Madrid-Guayaquil con esa aeronave. La nave debió retroceder a la puerta de embarque.

El impacto arrancó material de la cubierta aerodinámica de la punta del ala.
Por Cecilio Moreno Mendoza / cmoreno@vistazo.com

El protocolo de bienvenida estaba preparado: dos carros de bomberos formarían el tradicional arco de agua sobre la pista del aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil para recibir el primer Airbus A350-900 de Iberia en la ruta directa con Madrid. Lo que nadie calculó fue que la manguera de uno de esos vehículos alcanzaría la punta del ala izquierda de la aeronave y le arrancaría fragmentos del winglet. El vuelo inaugural terminó con el avión de regreso a la puerta de embarque y los pasajeros, atrapados en la incertidumbre.

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El incidente ocurrió este miércoles 4 de junio de 2026, cerca del mediodía, cuando el A350-900 de Iberia con matrícula EC-NXD completaba su rodaje hacia la cabecera de la pista de despegue.

El avión aterrizó a las 05h00 procedente de Madrid-Barajas. Las imágenes obtenidas por Vistazo muestran con claridad el daño estructural en el winglet izquierdo: la cubierta compuesta de la punta del ala aparece desgarrada, con fragmentos desprendidos de la lámina que reviste el estabilizador.

El avión y la ruta

La aeronave involucrada es el Airbus A350-900, número de serie de fabricante (MSN) 567, entregado a Iberia en septiembre de 2022 por Airbus en Toulouse. Con apenas tres años de antigüedad, el EC-NXD pertenece a la flota de largo alcance de la compañía española, que opera ese modelo en sus rutas más exigentes hacia América, Asia y el Atlántico Norte.

Iberia había anunciado que a partir del 4 de junio incorporaría este tipo de aeronave en la frecuencia semanal de los jueves en la ruta Madrid-Guayaquil-Madrid, un paso que supone una mejora de capacidad y confort respecto a los Airbus A330-200 utilizados hasta ahora en esa operación.

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El A350-900 es el avión de largo alcance más moderno de la flota de Iberia. Bimotor, de fuselaje ancho y construido en un 70% con materiales compuestos, consume alrededor de un 25% menos combustible que aeronaves de capacidad equivalente de generaciones anteriores. Sus winglets —las puntas de ala curvadas hacia arriba— son precisamente uno de los elementos aerodinámicos que contribuyen a esa eficiencia; están fabricados con fibra de carbono y forman parte de la estructura certificada de la aeronave.

Para Iberia, la incorporación del A350 en Guayaquil era una señal de la importancia estratégica que la compañía asigna a Ecuador.

El protocolo que salió mal

El arco de agua —water salute, en terminología aeronáutica— es una tradición de bienvenida para vuelos inaugurales, aeronaves nuevas o tripulaciones que se retiran.

Consiste en que dos vehículos contraincendios se posicionan a ambos lados de la pista y proyectan sus chorros en arco sobre la aeronave a medida que esta avanza.

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El procedimiento exige coordinación precisa entre el piloto, la torre de control y los operadores de los camiones: la altura, la presión del agua y la posición de los vehículos deben calcularse en función del tamaño y la trayectoria de la aeronave. El A350-900 tiene una envergadura de 64,75 metros; sus winglets se elevan a una altura que puede superar los cuatro metros sobre el nivel de la pista cuando el avión rueda a velocidad de taxi.

Según los registros visuales disponibles, la manguera de al menos uno de los carros de bomberos entró en contacto directo con el winglet izquierdo mientras la aeronave cruzaba el arco.

El impacto arrancó material de la cubierta aerodinámica de la punta del ala. El piloto al mando detuvo el rodaje, informó a la torre de control y tomó la decisión de regresar a la puerta de embarque para que los técnicos inspeccionaran los daños. Era la única decisión posible: cualquier daño en superficies de control o en la integridad estructural del ala impide la operación del vuelo de retorno.

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Consecuencias para los pasajeros

El regreso a la puerta de embarque significó, para los pasajeros que debían tomar el vuelo de vuelta a Madrid, una demora no prevista mientras Iberia y las autoridades aeronáuticas ecuatorianas evaluaban el alcance del daño.

En este tipo de incidentes, la aeronave afectada queda fuera de servicio hasta que se completa una inspección técnica certificada y, si es necesario, hasta que se reemplaza el componente dañado.

Los winglets del A350 son estructuras de material compuesto que requieren reparación especializada o sustitución en taller autorizado; no es un procedimiento que se resuelva en línea de vuelo.

Un debut que quedará en la memoria

Para Iberia, la incorporación del A350 en Guayaquil era una señal de la importancia estratégica que la compañía asigna a Ecuador, uno de los pocos países de América Latina donde la aerolínea opera con vuelos directos a dos ciudades: Quito y Guayaquil.

El bautizo resultó más memorable de lo planificado. La aeronave EC-NXD, que lleva apenas tres años en la flota, debutó en este destino con un daño que la inmovilizó antes de que pudiera despegar de regreso a España. El arco de agua que debía ser celebración se convirtió en el origen del problema.