El Cuerpo de Bomberos de Quito oficializó la jubilación de los canes Lucky, Argo y Anubis, quienes formaban parte activa del Grupo de Búsqueda y Rescate Canino de la institución. Los ejemplares cumplieron su ciclo de servicio operativo tras participar durante varios años en la localización de personas en situaciones de emergencia, tanto en el territorio ecuatoriano como en misiones internacionales.
De acuerdo con la normativa de la entidad, el proceso de jubilación es un procedimiento técnico institucional que se ejecuta de manera planificada para priorizar el bienestar físico y biológico de los animales de trabajo, determinando el fin de sus actividades en zonas de desastre o alta exigencia.
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Tras concluir esta fase, los tres perros fueron transferidos a familias civiles previamente evaluadas mediante procesos de selección interna, las cuales asumirán la responsabilidad legal de su cuidado y manutención a largo plazo.
¿Quiénes son los tres canes y cuáles eran sus especialidades?
Los canes jubilados aportaron diferentes capacidades operativas a la unidad de rescate según sus condiciones morfológicas y de entrenamiento:
Uso estratégico de caninos en la gestión de riesgos
La labor de las brigadas caninas en el país constituye un componente especializado dentro de los sistemas de respuesta inmediata ante eventos adversos, guardando similitud con las dinámicas de asistencia y rescate de fauna que se ejecutan en otras crisis de la región, como los recientes sismos reportados en el norte de Venezuela.
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Con la salida de Lucky, Argo y Anubis, el Cuerpo de Bomberos de Quito mantiene el relevo generacional de sus filas caninas, continuando con los planes de entrenamiento técnico para nuevos cachorros que repondrán las vacantes operativas de la institución.