El comercio exterior ecuatoriano atraviesa un momento favorable. En el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron los USD 19.571 millones, el valor más alto registrado para ese período. Si bien los envíos siguen liderados por el camarón, cacao con sus elaborados y la minería, estos empiezan a tener una base cada vez más amplia y menos dependiente de los hidrocarburos.
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Este desempeño responde a una combinación de factores: mayor apertura de mercados, consolidación de acuerdos comerciales, reconocimiento internacional de la calidad de la oferta exportable y un sector privado que apuesta por la productividad, la tecnología, las certificaciones y el acceso a nuevos destinos.
Ecuador ha intensificado la búsqueda de alianzas comerciales con otros países, una estrategia que permite ampliar la oferta exportable, no solo con commodities, sino también con productos manufacturados y de mayor valor agregado.
Este año, el país prevé cerrar el mayor número de acuerdos comerciales de su historia reciente, entre ellos los negocios con República Dominicana, Emiratos Árabes Unidos, Canadá, Corea del Sur y Estados Unidos.
Para María Emilia Crespo, consultora de comercio exterior y CEO de ASINCOMEX, estas negociaciones no se limitan a la reducción de aranceles. También incorporan nuevas reglas para el intercambio, modernización del comercio electrónico, servicios, propiedad intelectual, aspectos ambientales, entre otros ámbitos.
Canadá, por ejemplo, constituye un mercado con un elevado poder adquisitivo y una alternativa para diversificar los destinos de productos que hoy se concentran en Estados Unidos, Europa o China. Sin embargo, es un país exigente en materia de estándares y certificaciones para la oferta que ingresa.
República Dominicana, por su parte, puede convertirse en una puerta de entrada al Caribe, mientras que Emiratos Árabes Unidos constituye una plataforma hacia Medio Oriente, África y Asia, un mercado especialmente atractivo para alimentos premium, cacao, café y frutas.
Juan Xavier Gutiérrez, experto en comercio exterior y negocios internacionales, considera que estos países ofrecen oportunidades relevantes en diferentes ejes.
Con Estados Unidos existe un mayor potencial de impacto inmediato debido al tamaño de su mercado, la relación comercial existente y la complementariedad con la oferta ecuatoriana.
Corea del Sur, en cambio, representa una oportunidad de diversificación y acceso a consumidores con alto poder adquisitivo. Mientras que, Canadá amplía las posibilidades para productos agrícolas, acuícolas, pesqueros y manufacturados.
Oferta diferenciada
Ecuador ha construido una reputación internacional asociada con la calidad, biodiversidad, origen, sabor, sostenibilidad y diferenciación, con productos reconocidos mundialmente como camarón, cacao, banano, flores, atún y frutas tropicales.
Pero el interés por la oferta ecuatoriana ya no solo proviene de sus socios tradicionales, sino de mercados emergentes donde los compradores buscan nuestro producto incluso sin que exista un acuerdo.
Un buen ejemplo es República Dominicana, donde las exportaciones no petroleras nacionales crecieron un 14 por ciento. “Esto demuestra que la oportunidad comercial no necesita precisamente de un acuerdo, que luego profundiza la relación y mejora las condiciones de acceso”, manifiesta María Emilia Crespo.
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Para la consultora, Ecuador debe trabajar en dos frentes a la vez: acceso al mercado y preparación de la empresa. “De poco sirve un arancel cero si no hay capacidad productiva, certificaciones, trazabilidad, empaques y una estrategia comercial detrás”, agrega.
Juan Xavier Gutiérrez, explica que la firma de un tratado abre mercados, pero convertir ese acceso en exportaciones, inversión y empleo depende de otros factores como: competitividad, diversificación, valor agregado, logística y seguridad jurídica.
¿Qué pasa con las exportaciones petroleras?
Aunque con una leve disminución en volumen, el petróleo continúa desempeñando un papel importante en la generación de divisas del Ecuador. Durante el primer semestre de este año, las exportaciones alcanzaron los USD 4.920 millones, con un crecimiento interanual de 14 por ciento.
Ana Belén Tulcanaza, docente de la Dirección de Investigación y Vinculación y Escuela de Negocios de la UDLA, explica que el incremento del valor exportado se produjo por el aumento del precio promedio del crudo ecuatoriano, que compensó la menor cantidad de barriles vendidos al exterior.
La subida de precios respondió a un shock de oferta de carácter geopolítico, más que por un aumento de la demanda mundial. Las tensiones y el conflicto en Medio Oriente generaron disrupciones en la producción, transporte y rutas de comercialización.
Actualmente, el precio internacional del crudo de referencia WTI se ubica entre 84 y 86 dólares por barril.
“Desde una perspectiva macroeconómica, el desempeño petrolero debe analizarse junto con la evolución de las importaciones de derivados y no únicamente a partir del valor de las exportaciones de crudo”, señala Ana Belén Tulcanaza.
En el caso de los derivados, Ecuador mantiene una importante dependencia de las importaciones de combustibles. Durante el primer semestre de 2026, el país compró en promedio 203.000 barriles diarios de derivados, frente a los 201.000 barriles registrados en igual período de 2025.
Asimismo, la producción interna de combustibles alcanzó casi 180.000 barriles diarios durante los seis primeros meses del año, frente a los 169.000 de 2025. Mientras que, la producción petrolera nacional se ubicó en alrededor de 463.600 barriles diarios a mediados de junio pasado.
Conozca más del comercio exterior ecuatoriano y de la situación de sus puertos en la edición 86 de Revista Enfoque: