‘Niño Guerrero’, el máximo líder del Tren de Aragua, murió durante una operación militar realizada en suelo venezolano, por el ejército de Estados Unidos, según informó el propio presidente Donald Trump y reportaron medios de ambos países.
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Un video desclasificado, de 11 segundos, revela el instante de una explosión de un inmueble de techo color verde en un caserío rural. En la acción, habría perdido la vida el líder del grupo de origen venezolano y de vocación transnacional. El ataque, descrito como ‘cinético, rápido y letal’ a cargo del Comando Sur, ocurrió la noche de este viernes 12 de junio.
Lo llaman el Tren de Aragua; pero el grupo criminal viajó a la velocidad de un tren bala. Es una estructura delictiva innovadora, depredadora, extractiva y extremadamente violenta que se ha establecido muy rápido, como un actor principal de la emergente cuarta ola del crimen organizado transnacional en América Latina, según un informe de los consultores Douglas Farah y Pablo Zeballos, para Ibi Consultants y fundación Taeda, revisado por Vistazo.
En Ecuador, el decreto presidencial 517, de fines de enero de 2025, reconoce a esta organización como un grupo terrorista de crimen organizado, ya que esta estructura, “constituye una amenaza para la población nacional”. Ese decreto dispone al Centro de Inteligencia Estratégica analizar la incidencia del grupo en el contexto ecuatoriano.
Una publicación periodística, difundida en 2024 en Vistazo, dio cuenta que miembros del Tren de Aragua, TdA, estarían operando en minería ilegal, en el cantón Ponce Enríquez, en Azuay.
El Tren de Aragua ya estaba en la mira del gobierno estadounidense
El presidente Donald Trump ha utilizado la presencia del TdA en Estados Unidos como una de las principales justificaciones para tomar medidas drásticas contra los migrantes irregulares dentro del país y aquellos que intentan ingresar cruzando la frontera con México.
Un análisis de la historia del TdA, y los datos disponibles en Estados Unidos, sugieren que la organización es un actor delictivo relevante que ha sabido explotar a las comunidades migrantes desesperadas para afianzarse en el territorio estadounidense, revela el estudio de los investigadores Farah y Zeballos.
“A medida que las comunidades venezolanas en Estados Unidos han crecido y se les ha otorgado el Estatus de Protección Temporal —reduciendo el temor a la deportación—, el TdA logró insertarse en distintos territorios, desde Nueva York hasta Arizona. Dado su historial de asesinatos selectivos y control de economías ilícitas en las zonas bajo su dominio, el TdA se interpreta mejor como una estructura delictiva depredadora, con algunos vínculos funcionales con el régimen de Maduro, en lugar de como una organización terrorista con motivaciones políticas, ideológicas o teológicas claras y coherentes”, advierte el informe.
Cómo expandió su actividad el Tren de Aragua
Este complejo criminal representa la evolución de décadas de crecimiento y adaptación al amparo y negligencia de estados criminalizados que han permitido su expansión fuera de sus territorios, logrando que el grupo no solo opere en países con baja resiliencia sino también en menor medida, pero de manera significativa, en varios puntos de Estados Unidos, afirman Zeballos y Farah.
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A diferencia de otros grupos como la Mara Salvatrucha (MS-13), el Primer Comando de la Capital (PCC) o grupos ecuatorianos emergentes como Los Lobos y Los Choneros, que tienden a arraigarse en sus comunidades de origen, el TdA ha desarrollado un modelo de expansión de exoesqueleto, que le permite a sus miembros insertarse en las comunidades nómadas de la diáspora y explotarlas en gran parte del hemisferio, menciona el estudio de ambos expertos.
“Este nuevo modelo estableció al TdA no como una organización de narcotráfico o de contrabando, sino como una estructura basada en el control territorial que cobra impuestos y actúa como reguladora de varias economías ilícitas en los territorios bajo su control. Al combinar un liderazgo jerárquico con la autonomía que les otorga a las estructuras locales bajo su mando, el TdA demostró su capacidad para innovar, adaptarse y aprender de otros grupos”.
El Tren de Aragua y su accionar delictivo en Chile
En junio de 2022, la Policía de Investigaciones de Chile lanzó la Operación “Tren del Norte” contra el Tren de Aragua (TdA), que operaba mediante una facción hasta entonces desconocida, autodenominada “Los Gallegos” y cuya base de mando y control funcionaba desde el pequeño y precario asentamiento de Cerro Chuño, cercano a la ciudad de Arica, reportan Farah y Zeballos, dos académicos con larga experiencia en investigación de estructuras criminales.
La operación permitió obtener la información y documentación más completa hasta la fecha, sobre la forma de operar del TdA, lo que facilitó la comprensión de las operaciones de las facciones asociadas y su compleja estructura financiera.
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La investigación del Ministerio Público sobre "Los Gallegos" reveló la magnitud de la estructura y el funcionamiento del complejo criminal TdA, cuyo alcance y modus operandi hasta entonces eran poco conocidos, no solo en Chile sino en buena parte del cono sur. El operativo inicial permitió la detención de 16 personas, acusadas de cometer siete homicidios, entre ellos el entierro de víctimas vivas bajo losas de cemento.
Además, la policía incautó decenas de kilos de drogas, armas automáticas y semiautomáticas, pistolas, granadas y más de mil cartuchos de munición, lo que para los investigadores representaba solo una fracción del arsenal que el grupo exhibía en sus comunicaciones y videos. En el territorio que dominaban, las autoridades detectaron y ubicaron sitios clandestinos utilizados para torturar a sus víctimas, -incluidos algunos de sus propios miembros-, así como prostíbulos donde se explotaba sexualmente a mujeres, incluso menores de edad, en condiciones de semiesclavitud. Para junio de 2023, el fiscal de Arica, Bruno Hernández, había imputado a decenas de miembros de la facción TdA/Los Gallegos los delitos de homicidio, trata de personas, narcotráfico, tráfico de armas, explotación sexual de menores y extorsión. El trabajo de fiscales de otras regiones también permitió identificar a 350 miembros asociados del TdA en Chile, muchos de los cuales se encontraban en prisión preventiva o incluso ya cumplían condenas en la cárcel por delitos violentos, sin que se reconociera su vínculo con el TdA.
Los vínculos del ‘Niño Guerrero’ con el madurismo
El juicio a Los Gallegos/TdA en Arica se vio demorado por amenazas de muerte contra el fiscal Hernández, un intento de hacer explotar el tribunal y la intimidación de testigos. Sin embargo, en noviembre de 2024, 34 de los 38 imputados fueron condenados por delitos violentos, como homicidio agravado, extorsión y narcotráfico, entre otros. Se trata de la causa más exitosa contra el TdA hasta la fecha, reporta la investigación revisada por Vistazo.
“Los vínculos entre la cúpula del TdA, y en particular su líder, de apellido Guerrero, con altos cuadros del madurismo, quedaron en evidencia tras el brutal asesinato en Chile de Ronald Ojeda, un exmilitar venezolano que recibió asilo político en ese país en 2018”, cita el estudio.
Ojeda fue secuestrado el 21 de febrero de 2024, por un grupo de hombres armados, vestidos de policías chilenos.
Ojeda fue un fuerte crítico de Maduro que participó en un levantamiento militar contra el régimen en 2017. El secuestro quedó registrado por cámaras de seguridad. Diez días después, una llamada anónima informó a la policía sobre la ubicación del cadáver. En enero de 2025, los fiscales chilenos hicieron pública su hipótesis de que ese crimen lo habría cometido una facción del TdA, por órdenes al más alto nivel político.
Así nació el Tren de Aragua
El Tren de Aragua, originario de Venezuela, no es una organización delictiva reciente, pero ha ganado mucha más notoriedad producto de su brutalidad -al nivel de ser designada como organización terrorista por la administración del Presidente Trump- y en los últimos dos años, ha logrado extender sus operaciones cada vez más complejas y variadas a Chile, Perú, Colombia, Estados Unidos y otros países.
Ha propiciado una “marca criminal”. Ésta ha sido muchas veces imitada, suplantada o incluso lograda por el pago de una franquicia para su utilización. A pesar del creciente interés, sigue existiendo una escasez de información fiable y trabajo de campo actualizado que permita comprender al Tren de Aragua en el contexto de la rápida evolución de la delincuencia en América Latina, señalan los autores.
Los datos demuestran una estructura internacional innovadora, que recibió un apoyo significativo de actores de importancia dentro régimen de Venezuela y opera explotando las vulnerabilidades de la diáspora venezolana en el hemisferio, no como cartel de drogas, sino como depredador, parasitario incluso como árbitro de todas las actividades ilícitas en las zonas que controla territorialmente, permitiéndole acceder a ingresos provenientes del secuestro, la extorsión, la prostitución, la trata de personas y el lavado de dinero, la minería ilegal, las operaciones criminales a demanda, así como del tráfico de cocaína y drogas sintéticas.
El innovador modelo del TdA forma parte de la cuarta ola del crimen organizado transnacional que avanza en América Latina debido a los cambios en los patrones de consumo de cocaína fuera del hemisferio occidental, la proliferación de drogas sintéticas y la creciente presencia en la región de estructuras delictivas transnacionales extrarregionales, como las mafias balcánicas, la ‘Ndrangheta de Italia y las tríadas de China, que requieren de socios locales capaces de lograr las condiciones sociales que permitan una expansión estratégica pero más invisibilizada.
A través de este modelo económico de gran alcance, el TdA extiendió su control territorial a partir de la creación de células violentas, intimidatorias y coercitivas en comunidades de la diáspora que tienen poco acceso a la justicia o a las fuerzas de seguridad debido a su situación migratoria irregular.
Luego, amplía rápido su territorio mediante la intimidación basada en actos de violencia extremos y muy explícitos, como secuestros, torturas, mutilaciones y muerte. Asimismo, ofrece a grupos locales la oportunidad de identificarse como parte del TdA a cambio de parte de sus ganancias ilícitas, lo que crea un modelo de franquicia que aumenta su poder e influencia.