por Ligia Proaño Fabara
Las vacunas son una de las herramientas más importantes para proteger la salud de los gatos. A través de ellas se previenen enfermedades virales y bacterianas que, en muchos casos, pueden ser altamente contagiosas y potencialmente mortales.
Según la Asociación Médica Veterinaria Estadounidense (AVMA), la vacunación permite que el sistema inmunológico del animal reconozca agentes infecciosos y genere defensas antes de enfrentarse a una infección real. Las vacunas contienen versiones atenuadas o inactivadas de virus o bacterias, lo que estimula la producción de anticuerpos sin causar la enfermedad.
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Antes de iniciar cualquier esquema de vacunación, los especialistas recomiendan una revisión veterinaria completa. De acuerdo con el Cornell Feline Health Center, es fundamental que el gato esté clínicamente sano y desparasitado.
Además, se aconseja realizar pruebas de leucemia felina (FeLV) e inmunodeficiencia felina (FIV), especialmente en gatos rescatados o que han vivido en la calle. Esto permite determinar si el animal es portador de estas enfermedades y evitar la aplicación de vacunas que podrían no ser seguras.
Hasta completar su esquema de vacunación, los veterinarios recomiendan que los gatitos no tengan contacto con otros animales ni salgan al exterior.
La primera dosis suele aplicarse alrededor de las 8 semanas de vida, una vez finalizado el destete. Durante las primeras semanas, los gatitos reciben defensas a través de la leche materna, pero esta protección disminuye con el tiempo.
La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) señala que a partir de las ocho semanas el sistema inmunológico ya puede responder adecuadamente a las vacunas.
Existen vacunas consideradas básicas, recomendadas para todos los gatos, independientemente de su estilo de vida.
Vacuna trivalente felina
Protege contra tres enfermedades graves:
Según el Manual Veterinario MSD, estas tres patologías representan algunas de las principales causas de enfermedad infecciosa en gatos domésticos.
Vacuna contra la leucemia felina (FeLV)
Protege contra una enfermedad viral que afecta el sistema inmunológico y puede provocar tumores. Es especialmente importante en gatos que salen al exterior o conviven con otros felinos.
La Asociación Estadounidense de Profesionales Felinos (AAFP) recomienda esta vacuna para gatos con riesgo de exposición.
Vacuna contra la rabia
Previene una enfermedad mortal que puede transmitirse a humanos. En muchos países y regiones, esta vacuna es obligatoria por razones de salud pública.
Según la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales y la Asociación Estadounidense de Profesionales Felinos, el esquema general es:
En gatos adultos sin historial de vacunación, el veterinario puede adaptar el esquema con menos dosis.
Los especialistas coinciden en que la vacunación es una de las medidas más efectivas para garantizar una vida larga y saludable en los gatos. Además de proteger al animal, contribuye a reducir la propagación de enfermedades dentro de la población felina.
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La AVMA y la WSAVA recomiendan siempre establecer un plan de vacunación personalizado junto al veterinario, considerando la edad, entorno y estilo de vida de cada gato.