La música country pierde a una de sus figuras más influyentes. Dolly Parton murió el martes 25 de agosto de 2026, a los 80 años, en Nashville, Tennessee, luego de enfrentar una breve batalla contra el cáncer. La noticia fue confirmada por su equipo, que señaló que la artista falleció en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center, rodeada por sus seres queridos.
La intérprete de “Jolene” había ingresado al centro médico cuatro días antes. Su estado de salud ya había generado preocupación en los últimos meses: en 2025 canceló una serie de presentaciones en Las Vegas y comenzó a reducir sus apariciones públicas.
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Antes de su muerte también había hablado sobre algunos problemas de salud y sobre el impacto que tuvo en ella el fallecimiento de su esposo, Carl Dean, ocurrido en marzo de 2025. El tipo de cáncer que padecía no fue revelado.
Una vida construida entre canciones, cine y solidaridad
Nacida en Tennessee y criada en una familia de escasos recursos, Parton convirtió sus experiencias y raíces sureñas en una fuente constante de inspiración.
A lo largo de más de seis décadas desarrolló una carrera que trascendió el country: escribió e interpretó canciones que se volvieron clásicos, actuó en producciones cinematográficas como “9 to 5” y construyó una faceta empresarial que amplió su influencia más allá de los escenarios. Su trayectoria incluyó 11 premios Grammy y reconocimientos tanto en la música como en el cine.
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Sin embargo, su legado no quedó limitado al entretenimiento. Parton destinó buena parte de su fortuna y popularidad a iniciativas sociales, entre ellas la promoción de la lectura infantil mediante su programa Imagination Library y el respaldo a investigaciones médicas.
También realizó una donación de un millón de dólares para apoyar la investigación de vacunas contra el COVID-19. Esa combinación de talento, visión empresarial y compromiso social convirtió a la artista en una figura reconocida incluso fuera de la música country