El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 12 de agosto que Karoline Leavitt dejará su cargo como secretaria de prensa de la Casa Blanca a finales de agosto.
Leavitt, de 28 años, ocupa el puesto desde el inicio del segundo mandato de Trump y se convirtió en la persona más joven en la historia de Estados Unidos en ejercer como portavoz de la Casa Blanca.
Según explicó el propio presidente, su decisión está relacionada con su intención de dedicar más tiempo a su familia después del nacimiento de su segundo hijo.
Un cambio en la comunicación de la Casa Blanca
La salida de Leavitt se producirá en un momento relevante para la administración Trump, que se prepara para las elecciones legislativas de medio mandato previstas para noviembre.
Durante su gestión, Leavitt se convirtió en una de las principales figuras de comunicación del gobierno. Sus intervenciones en las conferencias de prensa de la Casa Blanca y su defensa de las políticas de Trump la situaron con frecuencia en el centro de la atención pública.
Trump todavía no ha anunciado quién ocupará el puesto de secretario de prensa una vez que Leavitt abandone el cargo.
Una trayectoria vinculada a Trump
Antes de asumir la secretaría de prensa en enero de 2025, Leavitt ya había trabajado para Trump. Durante su primer mandato ocupó un puesto en el área de comunicación de la Casa Blanca y posteriormente fue portavoz de su campaña presidencial de 2024.


Su salida no supondrá, sin embargo, un alejamiento completo de la administración. Trump afirmó que Leavitt continuará colaborando como asesora externa de comunicación y mantendrá un papel de apoyo al movimiento político del presidente.
¿Qué ocurrirá con la comunicación del gobierno?
El cambio dejará vacante uno de los principales puestos de comunicación de la Casa Blanca. Por ahora, la administración no ha informado quién sustituirá a Leavitt ni cuándo se anunciará el nuevo nombramiento.
La salida prevista para finales de agosto marcará el final de la etapa de Leavitt como portavoz, pero su continuidad como asesora externa permitirá que siga vinculada a la estrategia de comunicación de Trump desde fuera de la Casa Blanca.













