Más de 665.000 personas se ven afectadas por las inundaciones en el estado indio de Bihar, donde el desbordamiento de varios ríos ha dejado comunidades aisladas y obligado a miles de familias a buscar refugio en zonas más elevadas.
La situación se produce durante la temporada de monzones, que ha dejado fuertes precipitaciones en la región y en países vecinos, aumentando el caudal de los ríos y dificultando el drenaje del agua.
Comunidades afectadas por las inundaciones
En Bihar, 13 distritos enfrentan inundaciones de distinta intensidad. El desbordamiento de los ríos ha cubierto caminos, tierras agrícolas y zonas habitadas, lo que ha complicado los desplazamientos y el acceso a algunas comunidades.
Miles de personas han tenido que abandonar sus viviendas temporalmente y trasladarse a áreas más altas o a refugios habilitados por las autoridades. La continuidad de las lluvias dificulta la recuperación de las zonas afectadas.
El riesgo asociado a los ríos
Entre los principales cursos de agua involucrados se encuentra el río Ganges, cuyo nivel ha aumentado debido a las precipitaciones.
El río Kosi también representa un riesgo para la región por sus frecuentes variaciones de caudal y su capacidad de provocar inundaciones.

Las lluvias registradas en Nepal y otras zonas cercanas contribuyen al aumento del volumen de agua que llega a los ríos de Bihar. Además, los sedimentos transportados por las corrientes pueden obstruir caminos y dificultar aún más la movilidad.
Rescate y asistencia a los afectados
Los equipos de emergencia han desplegado cientos de embarcaciones para evacuar a personas que quedaron aisladas por el agua. Las operaciones se realizan en condiciones difíciles, debido a las corrientes y al mal tiempo.
Las autoridades también trabajan para mantener el acceso a las comunidades afectadas y proporcionar asistencia básica a quienes tuvieron que abandonar sus hogares.
Mientras continúan las lluvias, los organismos de emergencia mantienen el monitoreo de los niveles de los ríos y de las condiciones meteorológicas. La prioridad es facilitar las evacuaciones cuando sean necesarias y reducir los riesgos para la población.
La recuperación de las áreas inundadas dependerá de la evolución de las precipitaciones y del descenso del nivel de los ríos. En las zonas agrícolas, el exceso de agua también puede generar pérdidas y prolongar el impacto sobre los medios de vida de las comunidades.












