En un mundo donde la tecnología domina la vida cotidiana, Shakira, la célebre cantante colombiana, ha tomado una decisión que desafía las normas de crianza. En 2026, Shakira decidió que sus hijos, Milan y Sasha, no tendrían teléfonos móviles, ni acceso sin supervisión a internet. La medida, implementada en su hogar en Miami, busca protegerlos del impacto de la exposición digital y de los comentarios externos.
Una estrategia deliberada contra la sobreexposición
Shakira ha sido clara al establecer límites tecnológicos en su casa. Sus hijos no poseen teléfonos móviles, y el acceso a las redes sociales es altamente controlado. Esta decisión surge de la intención de evitar que la constante exposición a opiniones y rumores influya en su percepción personal desde una edad temprana. La cantante desea que Milan y Sasha se desarrollen en un ambiente donde las redes sociales no definan su autoestima ni su felicidad.
Además, Shakira ha permitido el uso limitado de un iPad solo en ciertas ocasiones, como los sábados por la mañana. Esta estrategia busca restringir el tiempo frente a pantallas y fomentar intereses más saludables como la música, el deporte y los lazos familiares. YouTube, por su parte, está completamente prohibido, priorizando así el desarrollo de habilidades críticas para discernir el contenido en línea.
Esta situación contrasta notablemente con las cifras que genera la cantante. Por ejemplo, sus actuaciones en el Mundial de 2026. Si bien algunos informes indican que los cantantes participantes donaron sus honorarios a organizaciones benéficas, se estima que Shakira generó alrededor de 15 millones de euros en ingresos indirectos, impulsados por la gran difusión mundial de su música y las campañas publicitarias asociadas.
Tecnología sí, pero bajo reglas claras
El enfoque de Shakira no prohíbe la tecnología, sino que opta por introducirla de manera controlada y educativa. La cantante no considera la tecnología inherentemente negativa, pero aboga por un uso responsable. La diferencia entre un teléfono móvil y un iPad ocasional es crucial; el primero fomenta una conexión continua con el mundo digital, mientras el segundo es una herramienta para uso programado y supervisado.
Protección en un contexto único
La vida de Milan y Sasha está en el centro de la atención mediática mundial. Cualquier búsqueda en internet puede revelar información sobre sus padres famosos. Este contexto es particularmente desafiante, y Shakira está decidida a proteger a sus hijos de estas presiones. Busca inculcar valores más profundos y duraderos que no dependan del reconocimiento virtual.
Con estas medidas, la cantante apunta a enseñarles a valorar el presente y las experiencias reales. Sus hijos aprenden que la felicidad proviene de momentos compartidos y logros personales, no de la validación en redes.
Así, en 2026, Shakira mantiene firmes sus métodos de crianza, ajenos a la presión de las tendencias modernas de la tecnología. Su enfoque podría servir como reflexión para aquellas familias que navegan en el mar de la digitalización. La cantante sigue ajustando sus estrategias para equilibrar la tecnología con la crianza responsable, demostrando que la conexión familiar puede prosperar sin la dependencia digital.













