Cuando aumenta la temperatura, es natural buscar formas de refrescar rápidamente los ambientes. En muchos hogares, esto implica ajustar el aire acondicionado.
Sin embargo, bajar el termostato a 20 °C con la intención de enfriar la habitación más rápido no hace que el equipo alcance esa temperatura antes.
El aire acondicionado funciona según la temperatura seleccionada y las condiciones del ambiente. Una configuración demasiado baja puede hacer que el sistema necesite funcionar durante más tiempo para alcanzar el nivel establecido, lo que puede aumentar el consumo de electricidad.
En algunos países las recomendaciones de uso eficiente suelen situar la temperatura del aire acondicionado alrededor de los 25 °C.
¿Por qué elegir una temperatura moderada?
Configurar el aire acondicionado alrededor de los 25 °C puede representar un equilibrio entre confort y consumo energético en determinadas condiciones.
Cuanto menor sea la temperatura seleccionada, mayor puede ser la diferencia entre el ambiente exterior y el interior y, por lo tanto, la demanda de refrigeración.
Mantener una temperatura moderada también puede evitar que el equipo tenga que trabajar durante períodos prolongados para alcanzar un nivel de refrigeración muy bajo.
Estrategias simples para mejorar la eficiencia
Cerrar las puertas de las habitaciones que no necesitan refrigeración puede ayudar a concentrar el aire acondicionado en los espacios que están siendo utilizados.
También es recomendable reducir la entrada directa de luz solar mediante persianas, cortinas o toldos, especialmente durante las horas de mayor exposición.
La limpieza periódica de los filtros es otra medida importante. Los filtros con acumulación de polvo pueden dificultar el flujo de aire y afectar el funcionamiento del equipo. Mantenerlos limpios contribuye a que el sistema opere de manera adecuada.
Además, es conveniente realizar el mantenimiento del aparato, ya que su rendimiento también depende del estado de los componentes y de una instalación correcta.
En resumen, bajar el aire acondicionado a 20 °C no permite enfriar un ambiente más rápido. Optar por una temperatura moderada, junto con medidas sencillas, puede ayudar a utilizar el sistema de refrigeración de manera más eficiente.











