Un equipo de científicos realizó un importante hallazgo en el océano Índico tras identificar un antiguo cementerio de ballenas a 7.001 metros de profundidad.
El descubrimiento fue posible gracias al sumergible chino Fendouzhe, que exploró la región conocida como la Zona de Diamantina.
Los restos, con una antigüedad estimada de hasta 5,3 millones de años, podrían aportar información valiosa sobre la evolución de los ecosistemas de aguas profundas y la historia de los cetáceos.
Un hallazgo en las profundidades
El Fendouzhe, equipado con sistemas avanzados de exploración y mapeo del fondo marino, permitió localizar una extensa área con numerosos esqueletos de ballenas, principalmente de ballenas picudas.
Las bajas temperaturas y las condiciones del fondo oceánico contribuyeron a la conservación de parte de los restos, lo que facilita el estudio de la fauna que habitó la región hace millones de años.

Un ecosistema alrededor de los restos
Los investigadores también identificaron organismos que viven asociados a los esqueletos. Este tipo de ecosistema se desarrolla gracias a los nutrientes liberados durante la descomposición de los cadáveres de ballenas, un fenómeno conocido como whale fall o «caída de ballena».
Estos ambientes sirven de refugio y fuente de alimento para diversas especies adaptadas a las condiciones extremas de las profundidades oceánicas.
Además, el hallazgo de restos de ballenas picudas podría aportar nuevas evidencias sobre la evolución y distribución de este grupo de cetáceos, aunque serán necesarios estudios adicionales para confirmar el alcance de estos descubrimientos.
Aporte para la investigación científica
Los científicos continuarán analizando los fósiles y los organismos encontrados para comprender mejor la biodiversidad de los océanos profundos y los procesos ecológicos que se desarrollan en estos ambientes.
Los resultados de la expedición podrían contribuir al conocimiento sobre la evolución de la vida marina y el funcionamiento de los ecosistemas abisales, uno de los entornos menos explorados del planeta.









