Antes de tirar los rollos de cartón del papel higiénico o de cocina, conviene mirar estos objetos con otros ojos. Pueden convertirse en organizadores para mantener los cajones de la casa más ordenados.
Además de ser una alternativa para reutilizar materiales, estas ideas permiten aprovechar mejor el espacio y evitar que pequeños objetos queden mezclados.
Solo hace falta guardar algunos rollos limpios y adaptarlos según las necesidades de cada cajón.
Compartimentos para accesorios
Los cajones donde se guardan accesorios suelen convertirse en un espacio desordenado. Los rollos de cartón pueden ayudar a separar objetos pequeños, como cinturones finos, pulseras, pañuelos o accesorios para el cabello.
Para aprovechar mejor el espacio, basta con cortar los tubos en segmentos más pequeños y colocarlos horizontalmente dentro del cajón. Así, cada compartimento puede utilizarse para una categoría diferente.
Organizador para artículos de papelería
Los rollos pueden transformarse en pequeños compartimentos para guardar lápices, bolígrafos, marcadores, tijeras pequeñas y otros artículos de papelería.
Una opción es colocarlos de pie dentro de un cajón y unir varios entre sí para crear una estructura estable. También se pueden cortar a diferentes alturas para facilitar la identificación de los objetos.
Orden para materiales de manualidades
Los aficionados a las manualidades también pueden aprovechar los rollos para organizar materiales pequeños. Cintas, hilos, cordones, pinceles y otros elementos pueden mantenerse separados para evitar que se enreden o se mezclen.
Si se quiere mejorar el aspecto del organizador, los tubos pueden cubrirse con papel decorativo, tela o pintura antes de colocarlos en el cajón.
De esta manera, un residuo cotidiano puede convertirse en una solución económica y funcional para la organización del hogar.
Con unos pocos rollos de cartón y algo de creatividad, es posible aprovechar mejor los cajones sin necesidad de comprar organizadores nuevos.













