Si un carancho aparece cerca de tu casa durante septiembre, su presencia puede tener una explicación relacionada con el comportamiento natural de esta ave.
Con la llegada de la primavera al hemisferio sur esta semana, su actividad aumenta y se pueden encontrar ejemplares tanto en zonas rurales como urbanas.
El carancho es una de las aves rapaces más comunes de algunos países del América del Sur, como Brasil y Argentina y se caracteriza por su capacidad para adaptarse a diferentes ambientes.
Puede desplazarse por campos, rutas y ciudades, además de utilizar árboles y estructuras cercanas a las viviendas como lugares de descanso o puntos elevados para observar el entorno.
Por qué el carancho aparecer durante septiembre
El período reproductivo de los caranchos en el centro de Argentina se extiende aproximadamente de agosto a enero, con mayor actividad entre septiembre y diciembre.
Durante esta etapa, recorren distintas áreas en busca de alimento, materiales para sus nidos y sitios adecuados para establecerse.
Por eso, observar uno de estos ejemplares sobre un árbol, un techo u otra estructura cercana no significa que exista un nido en el lugar. El ave puede estar utilizando ese punto para descansar, alimentarse o vigilar los alrededores.
Una presencia beneficiosa para el ambiente
La alimentación del carancho es variada. Incluye insectos y otros artrópodos, además de pequeños mamíferos, aves, reptiles y carroña.
Esta dieta le permite cumplir una función dentro del equilibrio del ecosistema, ya que contribuye al control natural de determinadas poblaciones y al consumo de restos animales presentes en el ambiente.
Por eso, encontrar un carancho cerca de casa no es, por sí mismo, un motivo de alarma. Lo más recomendable es observarlo a distancia y evitar acercarse a posibles nidos, especialmente durante la época reproductiva.













