La Comisión Europea impulsó la Ley KIDS, una norma que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 13 años en el bloque comunitario. La medida llega mientras la inteligencia artificial se expande con rapidez y multiplica los riesgos para los usuarios más jóvenes.
El texto exige un control parental estricto, elimina funciones consideradas adictivas y habilita multas económicas para las empresas que incumplan. La iniciativa marca un giro en la manera en que Europa regula el mundo digital para la infancia.
Acceso escalonado según la edad
El esquema propuesto es progresivo: entre los 13 y los 15 años, los adolescentes podrán ingresar a las redes solo bajo la supervisión de sus tutores, mediante minicuentas parentales. El uso de cuentas propias sin ese acompañamiento se habilitará a partir de los 15 años.
Según las autoridades comunitarias, ese corte de edad coincide con la etapa en la que crece la capacidad de autorregulación. A diferencia de Australia, que veta el ingreso hasta los 16 años, la Unión Europea eligió una exposición gradual en lugar de una prohibición total.
Límites para padres sin invadir la privacidad
Los adultos responsables podrán fijar límites de tiempo de conexión, autorizar contactos y denunciar contenidos inapropiados desde las cuentas parentales. La ley, sin embargo, deja fuera del alcance de los tutores las conversaciones privadas de los menores, para evitar una forma de vigilancia encubierta.
Ese equilibrio entre supervisión y resguardo de la intimidad fue uno de los puntos centrales de la discusión previa a la presentación del proyecto.
Adiós a las funciones que generan adicción
Las compañías tecnológicas deberán garantizar que sus servicios cuenten con un diseño seguro por defecto para todo usuario menor de 18 años. Quedan prohibidas las rachas de uso diario, las notificaciones pensadas para captar la atención de forma constante y el scroll infinito.
También se vetan los filtros que alteran la imagen física y alimentan la comparación entre pares, además de los cobros poco transparentes en videojuegos, aplicaciones y chatbots con inteligencia artificial. Las apps deberán incorporar herramientas que protejan el horario escolar y el descanso nocturno, con la privacidad configurada al máximo nivel.
Verificación de edad y multas millonarias
Para confirmar la edad real de cada usuario, los servicios digitales deberán usar la cartera digital de la Unión Europea o sistemas privados certificados que no acumulen datos personales adicionales. La Comisión supervisará a los gigantes tecnológicos, mientras que los organismos de cada país controlarán los demás sitios.
Las sanciones para quienes incumplan estas reglas en redes sociales pueden llegar hasta el 6% de la facturación global anual de la empresa infractora. Se espera que el debate parlamentario se extienda entre 8 y 12 meses antes de que la Ley KIDS entre en vigencia en todo el bloque.













