Un pequeño trozo de papel aluminio puede convertirse en una herramienta para comprobar si la puerta de la heladera está cerrando correctamente.
El método, compartido por un experto en trucos caseros, permite detectar posibles problemas en el burlete, la goma que ayuda a mantener el interior del electrodoméstico aislado del exterior.
Basta con colocar una tira de papel aluminio entre el burlete y el marco de la puerta. Después, se cierra la heladera y se intenta retirar la lámina suavemente.
Si el papel sale con facilidad, puede ser una señal de que la goma perdió capacidad de adherencia y que el cierre ya no es completamente firme.
En estas condiciones, la heladera puede tener más dificultades para conservar el frío y necesitar un funcionamiento más prolongado para mantener la temperatura interna, lo que puede aumentar el consumo de electricidad.
Cómo comprobar el estado del burlete
El procedimiento consiste en abrir la puerta, colocar el papel aluminio entre la goma y el marco y volver a cerrarla. Al tirar de la lámina, una mayor resistencia indica que existe un contacto más firme entre ambas superficies.
La prueba puede repetirse en diferentes puntos del contorno de la puerta, ya que el desgaste no necesariamente aparece de manera uniforme.
Qué hacer si la goma perdió su forma
Expertos proponen limpiar el burlete con agua y jabón y utilizar un secador de pelo con aire caliente durante aproximadamente cinco o seis minutos, recorriendo de manera uniforme la goma. El calor puede ayudar a que el material recupere parte de su forma y mejore el contacto con el marco.
Sin embargo, si el burlete está roto, deformado o deteriorado, esta medida casera no sustituye su reemplazo. En esos casos, conviene solicitar la revisión de un técnico.
De esta manera, el papel aluminio funciona principalmente como una herramienta de comprobación: permite identificar de forma sencilla si la puerta mantiene un cierre adecuado y detectar a tiempo un posible problema de sellado.













