Desalar correctamente el bacalao es uno de los pasos más importantes para obtener una textura tierna y un sabor equilibrado.
Una de las técnicas más utilizadas consiste en mantener el pescado en agua fría dentro del refrigerador, cambiando el agua de forma periódica.
Este proceso permite reducir el exceso de sal sin alterar las características propias del bacalao curado, favoreciendo una mejor textura y un sabor más equilibrado.
¿Por qué se recomienda hacerlo en el refrigerador?
Mantener el bacalao en remojo dentro del refrigerador ayuda a conservar el pescado a una temperatura segura durante todo el proceso de desalado.
Mientras permanece sumergido, el agua va extrayendo gradualmente la sal y rehidratando las fibras del pescado. El tiempo necesario dependerá del grosor de cada pieza, por lo que no existe una duración única para todos los casos.
El tiempo varía según el tamaño de las piezas
Las porciones más finas suelen necesitar entre 8 y 12 horas de remojo, mientras que las postas medianas requieren alrededor de 24 horas. En el caso de las piezas más gruesas, el proceso puede extenderse entre 36 y 48 horas.
Para obtener un mejor resultado, se recomienda cambiar el agua cada seis u ocho horas, lo que favorece una eliminación gradual de la sal.
Una mejor textura y un sabor más equilibrado
Cuando el desalado se realiza correctamente, el bacalao adquiere una textura más tierna y resulta más fácil de incorporar a distintas preparaciones.
En recetas tradicionales, como los buñuelos de bacalao o los guisos con cebolla y patatas, un desalado adecuado permite que el sabor característico del pescado se mantenga sin resultar excesivamente salado, logrando un mejor equilibrio con el resto de los ingredientes.
En definitiva, desalar el bacalao en agua fría y dentro del refrigerador es una técnica sencilla que ayuda a conservar su calidad y a obtener mejores resultados en la cocina.
Aunque el tiempo de remojo varía según el tamaño de las piezas, respetar este proceso y cambiar el agua con regularidad son aspectos clave para conseguir un bacalao con una textura agradable y un sabor equilibrado.









