Convertirse en madre implica importantes cambios personales y laborales.
En este contexto, un país europeo destaca por ofrecer uno de los sistemas de licencia parental más generosos del mundo: un total de 480 días de permiso remunerado por cada hijo, una medida que ya está en vigor y busca facilitar el cuidado de los recién nacidos sin que los padres tengan que renunciar a sus empleos.
En Suecia, las madres tienen derecho a una licencia relacionada con el embarazo y el nacimiento del bebé, pero el beneficio va mucho más allá.
El sistema de licencia parental permite que la familia disponga de 480 días pagados, equivalentes a aproximadamente 16 meses, que pueden distribuirse entre ambos progenitores.
¿Cómo funciona la licencia de 480 días?
Cuando hay dos padres, cada uno recibe inicialmente 240 días de licencia. Sin embargo, gran parte de esos días puede transferirse entre ambos, aunque 90 días están reservados para cada progenitor y no pueden cederse, con el objetivo de fomentar la participación de ambos en el cuidado del menor.
En caso de que exista un único tutor legal, esta persona puede disfrutar de los 480 días completos.
Del total del beneficio, 390 días se pagan con base en los ingresos del trabajador, mientras que los 90 días restantes se compensan con una tarifa fija establecida por el sistema de seguridad social sueco.
Derechos antes y después del nacimiento
La legislación sueca también protege a las madres durante el embarazo. Las trabajadoras pueden tomar una licencia continua de al menos siete semanas antes de la fecha prevista del parto y siete semanas después del nacimiento.
Además, hasta que el niño cumpla 18 meses, los padres tienen derecho a permanecer completamente alejados del trabajo, incluso si no están recibiendo el subsidio parental durante todo ese periodo.
Un modelo de apoyo a las familias
Para acceder al beneficio, la persona debe estar cubierta por el sistema de seguridad social de Suecia y, por lo general, vivir y trabajar en el país.
La licencia parental sueca es considerada una de las más amplias a nivel internacional, ya que busca promover el bienestar infantil, facilitar la conciliación entre la vida laboral y familiar e incentivar que tanto madres como padres compartan las responsabilidades del cuidado de sus hijos.





