El mundo submarino continúa revelando hallazgos en las profundidades bajo las capas de hielo de la Antártida. Una expedición científica logró registrar imágenes poco comunes de un calamar de cristal, una especie casi transparente que habita las zonas abisales del océano.
El registro se realizó en enero de 2025, durante una misión en la que el desprendimiento del iceberg A-84 permitió el acceso temporal a áreas que normalmente permanecen cubiertas por hielo marino.
La expedición fue liderada por el Schmidt Ocean Institute, a bordo del buque oceanográfico R/V Falkor (too), con apoyo del vehículo operado remotamente ROV SuBastian.
En el Mar de Bellingshausen, los investigadores documentaron ejemplares de Galiteuthis glacialis, una especie conocida como calamar de cristal antártico. Su cuerpo transparente facilita el camuflaje en aguas profundas y dificulta su observación en condiciones naturales.
Un acceso excepcional al océano profundo
El desprendimiento del iceberg A-84 fue clave para la investigación, ya que permitió reducir temporalmente la cobertura de hielo y facilitar el acceso a zonas del océano que rara vez pueden ser exploradas.
Gracias a esta oportunidad, los equipos científicos pudieron desplegar tecnología de observación en un entorno que suele ser de difícil acceso durante largos periodos.
El ROV SuBastian, equipado con cámaras de alta definición, logró registrar al calamar desplazándose en las profundidades, ofreciendo una visión poco habitual de su comportamiento en libertad.

Tecnología y conocimiento del ecosistema polar
El trabajo del Schmidt Ocean Institute y el uso de tecnología oceanográfica avanzada amplían el conocimiento sobre la biodiversidad en regiones polares y en el océano profundo.
Las imágenes obtenidas aportan información relevante sobre Galiteuthis glacialis, una especie que anteriormente había sido observada principalmente en redes de pesca o en condiciones no naturales.
La expedición refuerza el valor de la exploración científica en zonas extremas y abre nuevas posibilidades para el estudio del ecosistema marino antártico.
Estos avances contribuyen a una mejor comprensión de la vida en el océano profundo y de los procesos que ocurren en uno de los entornos más inaccesibles del planeta.









