El rover de seis ruedas Perseverance lleva más de cinco años recorriendo el suelo marciano. Ese recorrido acaba de traducirse en un récord que ningún vehículo había superado en casi 15 años: el explorador de la NASA acumuló 45,22 kilómetros y dejó atrás los 45,16 kilómetros que Opportunity recorrió entre 2004 y 2018.
La diferencia es de 60 metros, pero el tiempo que cada vehículo necesitó para recorrer esa distancia marca un contraste importante.
Una marca lograda en mucho menos tiempo
A Opportunity le tomó casi 15 años recorrer esa distancia; Perseverance la alcanzó en cinco años y medio. Los sistemas de la misión registraron el nuevo récord el 11 de octubre.
El récord se alcanzó mientras el robot avanzaba hacia una zona llamada Idubi, cerca del borde oeste del cráter conocido como Lac de Charmes. Perseverance no es el único explorador activo en Marte: el Curiosity, otra misión de la NASA, ya suma 38,15 kilómetros desde su llegada en 2012.
Un sistema que conduce sin ayuda constante
Detrás de ese avance hay un software llamado AutoNav, capaz de interpretar el terreno marciano sin depender de órdenes constantes desde la Tierra. Con cámaras propias, identifica obstáculos, arma mapas en tres dimensiones y elige la ruta con menor riesgo para las ruedas.
Esa autonomía permite al vehículo avanzar hasta 412 metros en una jornada marciana, que dura unas 24 horas y 39 minutos. Sin ese nivel de independencia tecnológica, cada movimiento tendría que esperar instrucciones enviadas desde cientos de millones de kilómetros de distancia.
Una meta que ya quedó pequeña
El plan original del Laboratorio de Propulsión a Reacción contemplaba un recorrido máximo de 20 kilómetros para toda la misión. Steven Lee, responsable de los proyectos Curiosity y Perseverance en ese laboratorio, dijo que espera que Perseverance siga batiendo el récord durante muchos años más.
Según Lee, el buen estado de los mecanismos de movilidad y los resultados favorables de las pruebas de resistencia respaldan esa confianza. El vehículo conserva un buen estado mecánico pese a los años transcurridos sobre un terreno hostil.
La búsqueda de vida antigua sigue activa
El récord de distancia no cambia el propósito científico central de la misión: detectar posibles señales de vida microbiana de hace miles de millones de años. El cráter Jezero concentra esa búsqueda porque allí hubo un lago.
Hasta ahora se han recolectado 29 muestras de roca y regolito en distintos puntos de esa región, incluidos sedimentos de un antiguo cauce fluvial y restos del borde del propio cráter. Algunas de esas rocas se formaron hace unos 4.000 millones de años, según los datos recabados por la misión.
La exploración de Marte también incluye misiones de otros países: el vehículo chino Zhurong recolectó información científica relevante al operar en las llanuras del norte del planeta durante 2021 y 2022.
Próximas etapas hasta 2028
La NASA aprobó extender la misión hasta finales de 2028, lo que podría permitir explorar zonas aún no visitadas en el borde del cráter. Uno de los próximos destinos es Rainbow Falls, una formación de corteza antigua que el impacto que originó el cráter elevó. El lugar podría aportar información geológica sobre el pasado de ese terreno.
Con sus mecanismos de movilidad en buen estado y el respaldo de la NASA, Perseverance seguirá sumando distancia mientras busca pistas sobre el pasado de Marte.













