El 5 de junio de 2026 marcó un hito crucial en la historia de la aviación eléctrica cuando Paul Stone, piloto de pruebas, despegó con el último prototipo de Vertical Aerospace. El vuelo se realizó en el Flight Test Centre en el Reino Unido, destacando el avance de una aeronave que promete transformar el mercado de los vuelos: una aeronave eléctrica que despega como un helicóptero y vuela como un avión. Dos prototipos a escala completa del modelo Valo ahora operan simultáneamente, duplicando la capacidad para acelerar el desarrollo hacia una flota de taxis voladores prevista para 2028.
Este progreso se produce tras la obtención del Permit to Fly emitido por la CAA, lo que asegura que las pruebas en tierra han sido suficientemente rigurosas. La compañía busca demostrar que su aeronave es eficiente como helicóptero y rápida como un avión, ofreciendo innovaciones tanto en la eficiencia como en la reducción de la huella en el suelo. Este hito subraya la importancia del avance en el desarrollo de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL, por sus siglas en inglés).
¿Cómo funciona la aeronave eléctrica que despega como un helicóptero?
El Valo presenta características únicas que le permiten despegar como un helicóptero y volar como un avión. Con ocho rotores eléctricos, cuatro se pliegan durante el vuelo de crucero, mientras que los otros cuatro se inclinan para cambiar de sustentación a empuje. Esta transición es gestionada por sistemas fly-by-wire que permiten un control aéreo preciso. A unas velocidades de aproximadamente 148 km/h, las alas del Valo toman la carga completa, lo que transforma su modo de vuelo de thrustborne a wingborne.
Estas características hacen del Valo una opción ideal para taxis aéreos, ofreciendo una experiencia de vuelo eficiente y adaptable. Además, la empresa planea desarrollar variantes híbridas para sectores que requieren mayor alcance y capacidad de carga, como la defensa y la logística.
Progreso hacia la certificación y producción
El trabajo actual con los prototipos busca pasar por una serie de pruebas críticas antes de la Revisión de Diseño Crítico (CDR), que sentará las bases para la etapa de certificación. Una vez que estos requisitos se cumplan, Vertical Aerospace comenzará la producción de la primera aeronave de preproducción. Este enfoque sistemático en el desarrollo y pruebas permite a la empresa abordar de manera efectiva los desafíos más complejos del proceso de certificación.
La transición completa entre los modos de vuelo es vista como el desafío más complicado en el desarrollo de un eVTOL, demostrando la capacidad tecnológica de la empresa para superar los rigurosos estándares regulatorios internacionales y preparando el camino para la producción en serie.
Hacia un futuro eléctrico de la aviación
El 2026 ha sido un año de importantes progresos para el Valo, acercando a Vertical Aerospace a una realidad que podría revolucionar la forma en que nos trasladamos en distancias cortas y medias. Con las pruebas de vuelo en curso, la expectativa es que la compañía logre ampliar la accesibilidad de los vuelos eléctricos escalables para el público en general en un futuro cercano.
Con la mirada puesta en 2028 y más allá, la incorporación de estas aeronaves promete disminuir no solo el tiempo de los traslados aéreos, sino también reducir la huella ambiental de la aviación. La aeronave eléctrica que despega como un helicóptero y vuela como un avión está a punto de revolucionar el mercado, ofreciendo una visión prometedora de un transporte aéreo más limpio y eficiente.




