En 1994, Estados Unidos hundió 100 tanques de guerra M60 en el golfo de México, frente a las costas de Alabama, para crear arrecifes artificiales.
Más de tres décadas después, las estructuras se han convertido en refugios para peces, caballitos de mar y otros organismos marinos, en una zona donde predominan los fondos arenosos.
La iniciativa, denominada REEF-EX, surgió como una alternativa para retirar vehículos militares que habían quedado obsoletos después de la Guerra Fría.
En lugar de desmantelarlos por completo, las autoridades evaluaron la posibilidad de reutilizarlos para favorecer el desarrollo de hábitats submarinos.
Cómo hundieron los tanques de guerra
La operación se desarrolló en tres etapas durante 1994. El 1 de junio se sumergieron los primeros seis tanques; entre el 25 y el 29 de julio se incorporaron otros 58, y el 26 de septiembre se hundieron los 36 restantes.
Los vehículos fueron distribuidos en dos áreas de arrecifes artificiales, Don Kelly North y Hugh Swingle, a profundidades de entre 21 y 34 metros.
Antes de trasladarlos al fondo marino, se retiraron combustibles, aceites, fluidos hidráulicos, municiones y otros materiales potencialmente peligrosos. El acondicionamiento y las inspecciones previas buscaban reducir los riesgos de contaminación y garantizar que las estructuras fueran aptas para su nueva función.
Por qué los tanques atraen a tantas especies
Los fondos arenosos ofrecen pocas superficies firmes para que se establezcan algunos organismos marinos. Los tanques, en cambio, aportan estructuras con cavidades, desniveles y espacios protegidos que pueden ser colonizados por distintas especies.
Con el tiempo, esponjas, corales y otros organismos se adhieren al metal. Después aparecen pequeños invertebrados y peces que encuentran alimento y refugio entre las estructuras. Esta disponibilidad de recursos también atrae a depredadores de mayor tamaño.
En 1995, tras el paso del huracán Opal, pescadores observaron que los tanques seguían en su lugar y albergaban numerosos peces. Años después, durante una expedición de buceo realizada en 2015, la buceadora Lila Harris describió ejemplares de peces león, gobios, un mero gigante y caballitos de mar alrededor de uno de los vehículos.
Cuánto tiempo pueden durar bajo el agua
Las autoridades estimaron que los tanques podrían funcionar como arrecifes artificiales durante aproximadamente 50 años. En octubre de 2026, habían transcurrido 32 años desde el inicio del proyecto.
La iniciativa muestra una alternativa para reutilizar estructuras militares fuera de servicio y proporcionar superficies de asentamiento para la vida marina.













