Los ciberdelincuentes lograron infiltrarse en los sistemas de refrigeración de más de 100 supermercados distribuidos por varios países europeos y desactivaron los equipos de forma remota, lo que causó pérdidas considerables de inventario.
El ataque supone una escalada en las tácticas de grupos criminales que buscan explotar vulnerabilidades en la infraestructura crítica del comercio minorista. Las amenazas cibernéticas ya trascienden los datos digitales y afectan bienes físicos. Esta ofensiva repite patrones observados hace pocas semanas en Francia, donde más de 300 tiendas de supermercados sufrieron incidentes similares.
El presidente de una de las cadenas afectadas en octubre describió lo ocurrido como grave, sin precedentes e inaceptable, marcando un punto de quiebre en cómo la industria retail percibe sus riesgos de seguridad.
Cómo operaron los atacantes
Los intrusos accedieron a distancia a los controles de temperatura de congeladores y unidades de refrigeración, modificando parámetros críticos. En ciertos casos, deshabilitaban los equipos por completo; en otros, activaban ciclos de descongelación no programados, lo que obligaba a desechar grandes volúmenes de productos perecederos cuando los gerentes descubrían el sabotaje por la mañana.
Entre los afectados figura la división belga de Carrefour, donde 15 de sus 700 tiendas en el país experimentaron la intrusión. La cadena comunicó que respondió rápidamente para mantener abiertos los locales a pesar de la interrupción.
El gerente de una tienda de la cadena supermercadista ICA informó a TV4 que en algunos establecimientos la temperatura alcanzaba 50 grados durante la noche, sin posibilidad de reajuste, lo que obligó a desechar alimentos congelados.
Alcance geográfico y respuesta de las cadenas
El incidente afectó comercios en Bélgica, Suecia, Países Bajos, Irlanda, Estonia y Luxemburgo, aunque, cuando se informó del ataque, no estaba confirmado si se trató de una acción coordinada contra todas las regiones o de intrusiones oportunistas. En algunos casos, los encargados de los comercios utilizaron camiones refrigerados para conservar las existencias mientras reparaban los sistemas comprometidos.
Los especialistas técnicos identificaron que los delincuentes apuntaron a la misma plataforma de control de refrigeración vulnerada semanas antes en Francia. El proveedor de esa tecnología recomendó a sus clientes implementar actualizaciones de software inmediatas y realizar cambios físicos en los dispositivos para bloquear accesos no autorizados y evitar futuras intrusiones de este tipo.













