El Gobierno del Reino Unido estudia la posibilidad de restringir el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales como parte de una reforma destinada a reforzar la seguridad digital de niños y adolescentes. La propuesta, que aún se encuentra en evaluación, podría entrar en vigor a partir de 2027.
Además de las redes sociales, el Ejecutivo analiza la posibilidad de ampliar las restricciones a otros servicios digitales, como chats basados en inteligencia artificial, plataformas de streaming y algunos servicios de juegos en línea.
Nuevas medidas para el entorno digital
Las autoridades consideran que la normativa vigente no ofrece suficientes garantías para proteger a los menores. Aunque actualmente muchas plataformas exigen autorización de los padres para determinadas cuentas, el Gobierno evalúa introducir controles más estrictos sobre el acceso y el uso de estos servicios.
Entre las medidas analizadas también figura la implantación de «toques de queda digitales», que limitarían el acceso a internet durante determinadas franjas horarias con el objetivo de reducir el tiempo de exposición a las pantallas.
Si bien la propuesta se centra inicialmente en los menores de 16 años, algunos sectores plantean extender ciertas restricciones a adolescentes de hasta 18 años.
Debate entre el Gobierno y las empresas tecnológicas
La iniciativa ha generado opiniones divididas. Mientras organizaciones y especialistas en protección infantil apoyan un mayor control sobre el acceso a las plataformas, varias empresas tecnológicas cuestionan la eficacia de una prohibición generalizada.
Compañías sostienen que una medida de este tipo podría llevar a algunos menores a utilizar servicios menos regulados o con menores mecanismos de protección.
Además, destacan las inversiones realizadas en herramientas de seguridad, controles parentales y contenidos adaptados para adolescentes.
Un modelo inspirado en otros países
La propuesta británica sigue la línea de medidas adoptadas por Australia, que aprobó una legislación para restringir el acceso de menores de 16 años a determinadas redes sociales.
No obstante, el Reino Unido estudia un modelo más amplio, que también abarcaría otros servicios digitales considerados de riesgo para los menores.
El Gobierno prevé presentar nuevos detalles sobre la iniciativa en los próximos meses, mientras continúa consultando a expertos, empresas y organizaciones sociales.
El objetivo es encontrar un equilibrio entre la protección de los menores, el acceso a la tecnología y el respeto a los derechos digitales de niños y adolescentes.









