La Ley de Bienestar Animal prohíbe mantener perros y gatos atados de forma permanente con cadenas, cuerdas u otros mecanismos que limiten su movimiento en un punto fijo.
El artículo 25 de la Ley 7/2023, del 28 de marzo, recoge esta prohibición, que entró en vigor el 29 de septiembre de 2023 y prevé multas de hasta 200.000 euros para los casos más graves. La única excepción se aplica cuando existe una prescripción veterinaria justificada por el bienestar del animal.
Fuera de esta excepción, cualquier otra práctica de inmovilización permanente incumple la normativa.
Otras restricciones para dueños de mascotas
Además de las ataduras, la ley establece otras prohibiciones para la convivencia con perros y gatos en el hogar. Los animales no pueden permanecer habitualmente en terrazas, balcones, azoteas, patios, sótanos, trasteros ni dentro de vehículos sin las condiciones adecuadas.
En espacios públicos, los dueños no pueden dejar a las mascotas atadas sin supervisión presencial. El artículo 27 también prohíbe el uso de collares eléctricos, de impulsos, de castigo o de ahogo que puedan causar lesiones.
Los perros no pueden permanecer sin supervisión más de 24 horas consecutivas, mientras que otros animales de compañía tienen un límite general de tres días.
Escala de sanciones según la gravedad
El régimen sancionador distingue tres categorías de infracciones con penalidades distintas. Las faltas leves conllevan apercibimientos o multas entre 500 y 10.000 euros, mientras que las infracciones graves suman sanciones de 10.001 a 50.000 euros.
Los casos más graves se sancionan con multas de entre 50.001 y 200.000 euros, en función de las circunstancias y el perjuicio causado al animal. No todas las infracciones implican automáticamente la penalidad máxima: la sanción se ajusta a la gravedad de los hechos.
Además de aplicar multas, las autoridades pueden retirar la mascota o prohibir al responsable tener otros animales a su cargo. Estas medidas buscan garantizar condiciones de vida adecuadas para las mascotas y prevenir situaciones de maltrato, sufrimiento o abandono.













