Un antiguo Boeing 737 que alguna vez surcó los cielos de Canadá ahora forma parte de un arrecife artificial en el fondo del océano, donde su estructura se ha convertido en un hábitat para distintas especies marinas.
El avión fue sumergido como parte de un proyecto destinado a crear un nuevo espacio para la vida marina cerca de Chemainus, en la Columbia Británica.
La iniciativa buscó reutilizar la aeronave y, al mismo tiempo, proporcionar una estructura sobre la que pudieran establecerse organismos acuáticos.
Cómo se transformó el avión
Antes de ser sumergido, el Boeing 737 tuvo que pasar por un proceso de preparación. La estructura fue sometida a una limpieza para retirar materiales y sustancias que pudieran representar un riesgo para el ecosistema.
También se realizaron modificaciones en el fuselaje para facilitar la circulación del agua y permitir que diferentes organismos pudieran acceder al interior de la aeronave.
Una vez en el fondo marino, la superficie del avión comenzó a ser colonizada gradualmente. Al igual que ocurre con otras estructuras utilizadas en arrecifes artificiales, su presencia ofrece superficies y espacios que pueden ser aprovechados por organismos marinos.
La vida que se desarrolla alrededor del arrecife
Con el paso del tiempo, diferentes especies comenzaron a utilizar la estructura como refugio y zona de alimentación. Peces y otros organismos marinos pueden encontrarse tanto en el interior como en los alrededores del antiguo avión.
La acumulación progresiva de organismos sobre el fuselaje modifica su apariencia y hace que la aeronave se integre cada vez más en el entorno submarino.
Este tipo de proyecto muestra cómo estructuras que han dejado de tener utilidad pueden ser reutilizadas para crear nuevos espacios en determinados ecosistemas marinos.
El Boeing 737 sumergido cerca de Chemainus se ha convertido así en un ejemplo llamativo de cómo una aeronave retirada puede adquirir una nueva función bajo el agua.
Su evolución también permite observar cómo los organismos colonizan una estructura artificial con el paso del tiempo, aportando información que puede ser útil para evaluar proyectos similares de conservación y recuperación de hábitats marinos.













