El róver que explora la superficie marciana desde hace más de una década llegó a una cifra redonda: 5 mil jornadas de trabajo sobre el terreno rojo. Para marcar el hito, la agencia espacial estadounidense compartió una fotografía compuesta que mezcla dos tomas del mismo paisaje captadas en horarios distintos.
El resultado final combina tonos azules y amarillos que representan la luz de la mañana y del atardecer sobre la misma zona. En primer plano se distingue parte del propio vehículo, con piezas de su estructura superior y las huellas que dejaron sus ruedas al desplazarse por la arena.
El proceso detrás de la fotografía compuesta
Las cámaras de navegación en blanco y negro del vehículo tomaron los dos registros en momentos distintos: el primero el 30 de agosto a las 9:56 en hora local marciana, correspondiente al sol 5.000, y el segundo el 2 de septiembre a las 17:39, en el sol 5.003.
Un sol es la unidad que se usa para medir las jornadas marcianas.
Cuando las señales llegaron a los centros de control en la Tierra. El equipo unió ambas capturas y añadió color como una interpretación artística para resaltar el contraste entre la luz temprana y la del final de la tarde. El azul representa el paisaje de la mañana, mientras que el amarillo indica el escenario del atardecer.
La técnica permite apreciar cómo cambia la apariencia del terreno según la posición del sol.
El escenario donde se tomó la imagen
Cuando se registraron las tomas, el vehículo se encontraba detenido sobre una duna de arena que el equipo de control apodó «Chocolatal». Al fondo del encuadre se aprecia parte del cráter Gale, la enorme depresión donde el róver trabaja desde su llegada.
Actualmente, el róver se ubica en las zonas más bajas del Monte Sharp, una elevación de cerca de 5 kilómetros dentro de esa misma cratera. Ese relieve concentra buena parte del interés científico de la misión, porque sus capas de roca guardan pistas sobre la historia geológica del planeta.
Más de una década de exploración
El róver llegó a la superficie marciana en 2012 y desde entonces recorre el terreno para estudiar su composición y buscar señales de cómo era el ambiente en épocas pasadas.
La misión depende del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, encargado tanto de la construcción como de la operación diaria del vehículo en el programa de exploración marciana de la agencia.
La nueva imagen se suma a un archivo que ya documenta el paisaje alrededor del Monte Sharp y confirma que el vehículo sigue en funcionamiento pese al desgaste natural de más de 5 mil jornadas sobre suelo marciano.











