La ciudad de Yeda (Arabia Saudita), situada a orillas del mar Rojo, avanza en la construcción de uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos del mundo: la Torre JEC.
Con una altura proyectada superior a los 1.000 metros, el edificio aspira a convertirse en el rascacielos más alto jamás construido. Recientemente, la estructura superó el piso 102 y alcanzó aproximadamente 410 metros de altura.
Impulsado por la Jeddah Economic Company, el proyecto tiene prevista su finalización para agosto de 2028, tras varios años de retrasos y desafíos financieros.
Un gigante que sigue creciendo
Las obras se reanudaron en enero de 2025 después de una pausa de casi siete años. Desde entonces, la construcción ha avanzado de forma constante, acercándose a su objetivo de superar la altura del Burj Khalifa, actualmente el edificio más alto del mundo.
La torre contará con 157 plantas destinadas a diferentes usos, incluidos un hotel de lujo, oficinas corporativas, espacios comerciales y residencias privadas. También albergará uno de los miradores más elevados del planeta, ubicado a unos 652 metros de altura.
Ingeniería para alcanzar nuevos límites
Levantar una estructura de estas dimensiones requiere soluciones técnicas avanzadas. El estudio de ingeniería Thornton Tomasetti ha desarrollado un sistema estructural diseñado para soportar las enormes cargas y las condiciones ambientales a gran altura.
La forma aerodinámica del edificio ayuda a reducir el impacto de los fuertes vientos, mientras que su cimentación descansa sobre 270 pilotes que se extienden hasta 105 metros bajo tierra para garantizar la estabilidad de la estructura.
Un proyecto con impacto urbano
Con más de 5,7 millones de pies cuadrados de superficie, la Torre JEC forma parte de un plan más amplio de desarrollo urbano que busca impulsar el crecimiento de Yeda y fortalecer su posición como centro económico y turístico de la región.
A medida que la construcción avanza, el proyecto continúa atrayendo la atención internacional por los desafíos técnicos que implica y por su potencial para transformar el horizonte de la ciudad.
Si se cumplen los plazos previstos, la Torre JEC marcará un nuevo capítulo en la historia de la arquitectura moderna y se convertirá en uno de los símbolos más reconocibles del desarrollo urbano de Arabia Saudita.









